Brecha digital en México: lectura de la ENDUTIH 2024 y la incertidumbre de la medición tras la extinción del IFT
La ENDUTIH 2024 confirma 100.2 millones de internautas en México y una brecha rural-urbana de 18.4 puntos. La reforma que extinguió al IFT amenaza la periodicidad anual.
Contexto
La Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) constituye el levantamiento principal del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica para dimensionar la penetración de internet, telefonía móvil y dispositivos digitales en México. El operativo de 2024 fue presentado por el INEGI el 6 de mayo de 2025 mediante el Comunicado de Prensa 57/25, con resultados que confirman avances sostenidos en la adopción y que a la vez documentan brechas estructurales por territorio, ingreso y edad que ningún crecimiento agregado ha resuelto.
La importancia del ejercicio trasciende lo estadístico. Desde su origen en 2015, la ENDUTIH se financiaba de manera compartida entre el INEGI y el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT). La nueva Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, publicada en el Diario Oficial de la Federación el 16 de julio de 2025, extinguió al IFT y transfirió sus funciones a la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones (ATDT) y a la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT), órgano desconcentrado de la primera. La transición coloca a la encuesta más completa sobre brecha digital del país en una zona de incertidumbre presupuestal, justo cuando la información cualificada sobre conectividad es decisiva para la política pública.
Crecimiento sostenido del universo de internautas
La ENDUTIH 2024 estimó 100.2 millones de usuarios de internet de seis años y más, equivalentes a 83.1 por ciento de la población en ese rango de edad. La cifra representa un incremento de 1.9 puntos porcentuales respecto al 81.2 por ciento reportado en 2023 y consolida una trayectoria casi ininterrumpida desde el levantamiento inaugural: el SNIEG documenta un aumento cercano a 40 millones de internautas entre 2015 y 2024 y un salto desde apenas 8 de cada 100 personas conectadas en 2001 hasta 83 de cada 100 al cierre del periodo analizado.
El acceso desde el hogar es la modalidad dominante. 95.1 por ciento de los usuarios reporta conectarse desde su vivienda, mientras que el celular inteligente es el dispositivo de acceso principal: 97.1 por ciento de los internautas se conecta a través de un teléfono móvil, y 81.7 por ciento de la población de seis años y más es usuaria de telefonía celular. La computadora —escritorio, portátil o tableta— está presente en 43.9 por ciento de los hogares y la usan 44.1 millones de personas, equivalentes a 36.6 por ciento de la población de seis años y más. Estas proporciones permanecen prácticamente estancadas durante el último quinquenio, señal de que la convergencia hacia un único dispositivo de acceso —el smartphone— se profundiza.
La brecha rural-urbana se reduce pero no desaparece
El indicador más sensible del progreso es la diferencia entre zonas urbanas y rurales. En 2024, la tasa de internautas urbanos llegó a 86.9 por ciento, mientras que en localidades rurales se ubicó en 68.5 por ciento. La brecha de 18.4 puntos porcentuales es la menor de la serie reciente y representa una reducción de 6.7 puntos respecto a 2021, cuando la diferencia alcanzaba 25.1 puntos. El avance rural es nítido aunque desigual; la incorporación de nuevos usuarios depende todavía de despliegues de telefonía móvil más que de infraestructura fija.
La medición a nivel de hogar amplifica la brecha. 91.5 por ciento de los hogares urbanos cuenta con conexión a internet, frente a 65.2 por ciento de los rurales. Para el universo de 10.3 millones de hogares sin conexión, las razones declaradas en la ENDUTIH 2024 ofrecen un mapa preciso de la política pública pendiente: 55.3 por ciento atribuye la ausencia de servicio a falta de recursos económicos, 24.9 por ciento a falta de interés o necesidad, 9.4 por ciento a la carencia de habilidades digitales y solo 4.8 por ciento a la ausencia de infraestructura. La barrera dominante es de ingreso, no de cobertura técnica.
Tabla: usuarios de internet por entidad federativa, ENDUTIH 2024
| Entidad | % usuarios de internet (6+ años) |
|---|---|
| Sonora | 91.3 |
| Quintana Roo | 90.7 |
| Baja California Sur | 90.4 |
| Promedio nacional | 83.1 |
| Oaxaca | 69.2 |
| Chiapas | 64.9 |
Fuente: INEGI, ENDUTIH 2024, Comunicado de Prensa 57/25.
El extremo bajo del rango estatal coincide con los territorios de menor ingreso per cápita. Chiapas, con 64.9 por ciento de internautas, mantiene 26.4 puntos porcentuales de rezago respecto a Sonora, líder estatal con 91.3 por ciento. La brecha territorial casi reproduce la geografía de la pobreza multidimensional registrada por el INEGI en su primera medición sin CONEVAL: las entidades del sureste concentran las menores tasas de adopción y los mayores costos relativos de despliegue.
Brechas de uso: la adopción no equivale a apropiación
La ENDUTIH 2024 separa con nitidez dos conceptos que la discusión pública tiende a confundir: tener acceso a internet y darle un uso productivo. Las actividades de mayor penetración entre los internautas mexicanos son las comunicacionales y de entretenimiento: mensajería instantánea (93.0 por ciento), redes sociales (90.4 por ciento) y consumo de contenidos audiovisuales (89.0 por ciento). Estos usos consolidan a México como un mercado masivo para plataformas extranjeras de mensajería y video.
Los usos con mayor potencial transformador, en cambio, se encuentran en niveles muy inferiores y con brechas territoriales pronunciadas:
- Banca por internet: 39.2 por ciento de los usuarios, con 33.7 por ciento urbano frente a 13.5 por ciento rural.
- Compras en línea: 35.8 por ciento, con 39.2 por ciento urbano frente a 19.1 por ciento rural.
- Pagos digitales o transferencias electrónicas: 33.0 por ciento, con 36.6 por ciento urbano frente a 15.5 por ciento rural.
- Interacción con el gobierno: 33.0 por ciento.
La asimetría es estructural. El acceso ha llegado a más mexicanos, pero las funciones que articulan a los hogares con el sistema financiero, el comercio formal y la administración pública concentran a entre uno de cada tres y dos de cada cinco internautas. En las zonas rurales, el rezago en banca móvil alcanza 20.2 puntos porcentuales, brecha consistente con los hallazgos de la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 y con los análisis recientes de BBVA Research sobre inclusión financiera digital.
Edad, intensidad de uso y la nueva categoría de dispositivos inteligentes
La intensidad horaria revela otra dimensión de la brecha. La población de 18 a 24 años promedia 5.7 horas diarias de uso de internet, seguida del grupo de 25 a 34 años con 5.6 horas y de 35 a 44 años con 4.7 horas. En el otro extremo, los segmentos de 55 a 64 años, 65 y más y de 6 a 11 años promedian 3.2, 3.0 y 2.6 horas diarias, respectivamente. La adopción entre adultos de 65 años y más alcanzó 42.1 por ciento, un crecimiento notable pero todavía muy lejano del promedio nacional. La brecha generacional convive con la territorial y de ingreso, y se agrava en hogares rurales con jefatura adulta mayor.
La actualización metodológica más relevante de la edición 2023 incorporó la medición de dispositivos inteligentes y servicios de streaming, y los resultados de 2024 muestran un sector en expansión rápida. 26 por ciento de los hogares mexicanos —equivalentes a 10.2 millones— cuenta con al menos un dispositivo inteligente conectado a internet o a una red local, con un crecimiento anual de 31.5 por ciento. Los servicios de streaming pasaron de estar disponibles en 30.2 por ciento de los hogares en 2023 a 32.4 por ciento en 2024. La televisión inteligente está presente en 43.6 por ciento de los hogares con internet, una proporción que prácticamente se duplicó en cinco años. La nueva capa de información permite seguir el desplazamiento del consumo audiovisual desde la televisión abierta hacia plataformas de paga, fenómeno con implicaciones regulatorias para el sector de radiodifusión.
El comparativo internacional: crecimiento alto, niveles aún rezagados
Las series de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos ubican a México entre los países con mayor velocidad de despliegue de banda ancha. Entre diciembre de 2013 y diciembre de 2023, la penetración de banda ancha fija pasó de 10.7 a 20.2 accesos por cada 100 habitantes, un crecimiento de 89.3 por ciento que coloca a México como el tercer país miembro del organismo con mayor incremento. En banda ancha móvil, el avance fue aún más pronunciado: 215.2 por ciento en el mismo periodo, frente a un promedio OCDE de 89.6 por ciento. Adicionalmente, México registró el mayor crecimiento anual de la organización en accesos de fibra óptica entre 2022 y 2023, al pasar de 41.1 a 64.5 por ciento del total de accesos fijos.
Los niveles, sin embargo, siguen rezagados. La penetración de banda ancha fija de 20.2 accesos por cada 100 habitantes mantiene a México por debajo del promedio OCDE, y las velocidades medias de descarga, cercanas a 72 megabits por segundo en banda ancha fija y a 52 en móvil de acuerdo con las actualizaciones del organismo, se sostienen por debajo de referentes regionales como Chile y Brasil. El patrón es típico de mercados en convergencia: tasas de crecimiento altas combinadas con un punto de partida bajo. Cerrar la brecha de niveles requiere sostener el ritmo de despliegue durante varios años más, con énfasis en zonas rurales y de menor renta donde el costo unitario de despliegue de infraestructura fija es más elevado.
La incertidumbre del próximo levantamiento
La reforma de telecomunicaciones aprobada en 2025 transformó el ecosistema institucional que sostenía a la ENDUTIH. El nuevo arreglo, vigente con la publicación de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión en el DOF el 16 de julio de 2025, sustituye al IFT por la ATDT, responsable de política pública e inclusión digital, y por la CRT, órgano desconcentrado con autonomía técnica y operativa para la regulación del espectro, la habilitación de servicios y la supervisión. La supresión del organismo autónomo eliminó la fuente de cofinanciamiento que durante una década había permitido al INEGI levantar la encuesta con periodicidad anual.
En la conferencia de presentación del 6 de mayo de 2025, la presidenta del INEGI, Graciela Márquez, señaló que el levantamiento de 2024 fue financiado íntegramente por el instituto y que la continuidad anual está sujeta a definir el esquema de colaboración con la ATDT. La encuesta podría ajustar su periodicidad o reducir su muestra, escenarios que impactarían a la totalidad del sistema de indicadores derivados: desde los reportes sectoriales hasta la base de datos pública que utilizan reguladores, operadores, academia y organizaciones civiles. La ENDUTIH es además la única fuente con representatividad estatal sobre uso de tecnologías de la información en hogares; su ralentización o desagregación reducida limitaría la capacidad de monitorear el avance de programas de cobertura universal a nivel subnacional.
Conclusiones
- La adopción de internet siguió creciendo en 2024: 100.2 millones de usuarios y 83.1 por ciento de la población de seis años y más conectada confirman la maduración del mercado, con un aumento de 1.9 puntos porcentuales respecto a 2023 y una incorporación cercana a 40 millones de internautas desde 2015.
- La brecha rural-urbana se redujo pero permanece elevada: 18.4 puntos porcentuales entre zonas urbanas (86.9 por ciento) y rurales (68.5 por ciento), con avances rurales sostenidos principalmente en telefonía móvil. La distancia por entidad oscila entre Sonora (91.3 por ciento) y Chiapas (64.9 por ciento).
- El obstáculo dominante es de ingreso: 55.3 por ciento de los 10.3 millones de hogares sin conexión atribuyen la ausencia a falta de recursos económicos, frente a solo 4.8 por ciento que reportan ausencia de infraestructura. La política de despliegue debe complementarse con instrumentos de asequibilidad y alfabetización digital.
- El acceso no garantiza apropiación: usos transformadores como banca móvil (39.2 por ciento), compras en línea (35.8 por ciento), pagos digitales (33.0 por ciento) e interacción con el gobierno (33.0 por ciento) se sitúan muy por debajo de la mensajería (93.0 por ciento) y las redes sociales (90.4 por ciento), con brechas rurales de hasta 20.2 puntos.
- El comparativo OCDE matiza la lectura: México lidera el crecimiento decenal en banda ancha fija y móvil, pero parte de niveles bajos. El ciclo de despliegue acelerado debe sostenerse durante varios años antes de cerrar la brecha de niveles.
- La continuidad estadística está en riesgo: la extinción del IFT y la transferencia de sus funciones a la ATDT y la CRT eliminaron el cofinanciamiento histórico de la ENDUTIH y abrieron la posibilidad de cambios en la periodicidad o el diseño muestral. Preservar la serie en su forma actual es condición para que el diagnóstico anual de la brecha digital siga siendo posible.
Las bases de datos completas, los microdatos y la documentación metodológica de la ENDUTIH 2024 se encuentran disponibles en el portal del INEGI para descarga pública, junto con las series históricas desde 2015 que permiten reconstruir la trayectoria decenal de la conectividad mexicana.