Datos

Cuenta Satélite del Turismo de México 2024: arquitectura, 8.7% del PIB y la relectura del sector tras la actualización

Lectura estructural de la CSTM 2024 del INEGI: 8.7% del PIB, 2.9 millones de puestos remunerados y la composición interna del sector turismo mexicano.

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Por Estructura

Contexto

El 18 de diciembre de 2025 el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publicó los resultados de la Cuenta Satélite del Turismo de México (CSTM) 2024, la actualización más reciente de una de las cuentas satélites más consolidadas del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM). La CSTM organiza la información económica de todas las actividades vinculadas con la producción y el consumo de bienes y servicios que atienden al visitante, y es el instrumento que permite dimensionar la magnitud, composición y trayectoria del sector turístico dentro del marco macroeconómico general del país. Su lectura conjunta con los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística (ITAT), con la balanza de viajeros internacionales del Banco de México y con las estadísticas administrativas de la Secretaría de Turismo (SECTUR) ofrece un mapa relativamente completo del sector.

La edición 2024 llega en un contexto singular. Ese año la actividad turística nacional creció por encima del promedio de la economía, se consolidaron los ingresos de divisas en niveles superiores a los previos a la pandemia y México ratificó su lugar entre los diez destinos más visitados del mundo, según ONU Turismo. Paralelamente, el 15 de septiembre de 2025 se publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el Programa Sectorial de Turismo 2025-2030 (PROSECTUR), que reordena las prioridades federales alrededor del turismo comunitario, la sostenibilidad y la diversificación de destinos. La CSTM 2024 fija así el nuevo punto de partida estadístico para evaluar esa agenda.

Arquitectura metodológica: recomendaciones internacionales y año base 2018

La CSTM está construida como una cuenta satélite del SCNM base 2018 = 100 y guarda plena consistencia contable con las cuentas de bienes y servicios que publica el INEGI. Adopta el marco conceptual internacional plasmado en el documento “Cuenta Satélite del Turismo: Recomendaciones sobre el Marco Conceptual 2008” (RMC-CST 2008), preparado de manera conjunta por Naciones Unidas, la Organización Mundial del Turismo (hoy ONU Turismo), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y Eurostat. Ese marco define al turismo por la naturaleza del consumidor —el visitante, residente o no residente, que se desplaza fuera de su entorno habitual por motivo distinto al empleo remunerado en el lugar visitado— y no por una rama industrial predeterminada, lo que obliga a reconstruir el sector a partir del cruce entre las tablas de oferta y utilización de la economía y las encuestas específicas de gasto turístico.

En la actualización operada en 2024 y ratificada con la publicación de la CSTM 2024, el INEGI mantuvo como referencias fundamentales la Matriz de Insumo-Producto (MIP) 2018, el Cuadro de Oferta y Utilización (COU) 2018 y la serie de cuentas de bienes y servicios base 2018. Esa infraestructura estadística permite descomponer el consumo turístico por tipo de visitante —interno, receptivo y egresivo— y por función —transporte, alojamiento, alimentación, agencias, esparcimiento, servicios culturales y bienes característicos—, así como estimar el valor añadido bruto y el empleo asociados. La CSTM se articula, por tanto, con el resto del andamiaje del SCNM, con los Indicadores Trimestrales de la Actividad Turística (ITAT) y con la operación mensual del sistema de información DATATUR de la SECTUR.

El PIB turístico en 2024

De acuerdo con los resultados de la CSTM 2024, el PIB del sector turístico alcanzó 2,713,120 millones de pesos en valores corrientes durante 2024, equivalente al 8.7% del PIB total de la economía. La proporción representa un avance de dos décimas de punto porcentual respecto al 8.5% que arrojó la CSTM 2023 y coloca la participación del turismo en el nivel más alto de la serie desde el máximo previo a la pandemia. En términos reales, el sector creció 2.5% en 2024, casi el doble del avance de 1.3% que reportó el PIB agregado según las cifras revisadas del INEGI para ese año. Es el segundo ejercicio consecutivo en que la actividad turística supera al promedio de la economía, después del avance de 4.4% que se observó en 2023 frente al 3.2% del PIB nacional.

La comparación con la CSTM 2023 permite dimensionar la escala del ajuste. En 2023 el PIB turístico había sido de 2,582,001 millones de pesos, con 8.6% de participación en la primera lectura y 8.5% en la revisión ratificada por la CSTM 2024. En una sola actualización, la cuenta añadió 131 mil millones de pesos nominales al agregado turístico. Esa dinámica confirma dos hechos estilizados: el turismo mexicano ya recuperó la trayectoria previa a 2020 y su comportamiento cíclico presenta menor dispersión que el de otros sectores intensivos en manufacturas, más expuestos al arancel y a la volatilidad comercial externa.

Composición sectorial: alojamiento, transporte y restaurantes

La geometría interna del PIB turístico se concentra en tres bloques. En 2024, la CSTM registró un valor de 571,816 millones de pesos para el transporte de pasajeros, 568,815 millones para el alojamiento para visitantes y 413,762 millones para los servicios de restaurantes, bares y centros nocturnos. En conjunto, esos tres rubros aportan alrededor de 20 puntos porcentuales del PIB turístico total, y sus dinámicas relativas explican buena parte del comportamiento agregado. El resto se distribuye entre servicios de esparcimiento y culturales, agencias de viaje y operadores turísticos, artesanías y bienes característicos, y otros servicios conexos.

La distribución del empleo confirma la centralidad de esas tres actividades, aunque con un orden distinto. Los restaurantes, bares y centros nocturnos concentraron 23.2% de los puestos remunerados del sector en 2024, el transporte de pasajeros 22.9% y el alojamiento para visitantes 14.0%. Es una composición típica de las estructuras turísticas latinoamericanas: la restauración —de alta rotación laboral y menor productividad por ocupado— absorbe casi uno de cada cuatro empleos, mientras que el alojamiento —capital-intensivo, con mayor valor añadido por ocupado— concentra menos de uno de cada siete. Esa asimetría es relevante para la política pública: los incrementos de salario mínimo, las reformas de la jornada laboral y la formalización tienen efectos heterogéneos entre estas ramas.

Empleo turístico y su peso en el mercado laboral

La CSTM 2024 reportó que la ocupación remunerada del sector turístico alcanzó 2.9 millones de puestos de trabajo, con un crecimiento de 3.5% respecto de los 2.8 millones que había estimado la CSTM 2023. Se trata de un ritmo notablemente superior al del empleo formal registrado por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que se ubicó en 1.3% durante 2025 tras crear 278,697 puestos netos en el año, según los reportes mensuales del propio Instituto. La distancia entre ambas dinámicas ilustra la naturaleza mixta del empleo turístico: una parte relevante se resuelve fuera del régimen obligatorio del IMSS, particularmente en actividades como la restauración de pequeña escala, el hospedaje familiar y los servicios de transporte turístico irregular.

La cifra debe leerse, además, contra dos referentes estructurales. Primero, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) documentó al cierre de 2025 una tasa de informalidad laboral cercana al 55% de la población ocupada, dato que en el subsector servicios se mantiene en niveles similares o superiores. Segundo, la participación laboral femenina se ubica en torno al 46% según ENOE, y una fracción alta de las mujeres ocupadas se concentra en actividades vinculadas al turismo, en particular alojamiento y restauración. La CSTM no publica por sí misma la desagregación de género, pero su articulación con la ENOE y con la Encuesta Mensual de Servicios (EMS) permite ubicar al sector como uno de los principales empleadores femeninos del país.

Turismo interno, receptivo y egresivo

Uno de los rasgos distintivos del turismo mexicano es el peso dominante del consumo interno. La CSTM 2023 documentó que del total del consumo turístico interior —el que se realiza dentro del territorio nacional—, los visitantes residentes aportaron alrededor de 84% y los no residentes aportaron el 16% restante. Al añadir el turismo egresivo —el consumo de residentes en el exterior—, la composición del consumo turístico total resulta con 95% correspondiente al interior y 5% al egresivo. Esta estructura, más sesgada al mercado doméstico que la de destinos comparables como España o Portugal, atenúa la volatilidad del sector frente a los choques externos.

La composición interna del gasto por motivo confirma esa lectura. En el turismo interno predominan los rubros de vacaciones y “otros motivos” —que agrupan visita a familiares, salud y compras—, mientras que en el turismo receptivo el motivo de vacaciones concentra alrededor de cuatro quintas partes del gasto, un patrón consistente con el perfil de los destinos de sol y playa y del segmento cultural mexicano. La política pública de diversificación planteada por el PROSECTUR 2025-2030 apunta precisamente a ampliar la base regional y temática del turismo interno mediante el fortalecimiento del Programa Pueblos Mágicos, las rutas comunitarias y los circuitos culturales.

Divisas y balanza de viajeros internacionales

La lectura macroeconómica de la actividad turística se completa con la balanza de viajeros internacionales del Banco de México, elaborada a partir de las Encuestas de Viajeros Internacionales del INEGI. En 2024 los ingresos por visitantes internacionales alcanzaron 32,956.3 millones de dólares, un incremento de 7.4% respecto de 2023 y de 34.1% respecto de 2019, según los reportes de la SECTUR con base en cifras Banxico. La balanza neta de viajeros —ingresos menos egresos por turismo emisivo— cerró 2024 en 21,631.8 millones de dólares, superior en 0.9% al saldo del año previo y 47.2% por encima del nivel de 2019.

La trayectoria continuó en 2025 con dinámicas mixtas. Entre enero y noviembre, los ingresos por divisas por visitantes internacionales sumaron 31,220 millones de dólares, un avance de 6.7% respecto del mismo periodo del año anterior. En el mismo lapso, el país recibió 88.1 millones de visitantes internacionales —incluidos excursionistas—, con un crecimiento de 13.8% que revela una recomposición del flujo hacia estancias más cortas y con menor gasto per cápita. La lectura del ITAT correspondiente al tercer trimestre de 2025 muestra un PIB turístico con avance de 0.4% trimestral y 0.8% anual, y un consumo turístico con crecimiento de 0.3%, jalado por el consumo interno (+1.7%) y frenado por el receptivo (-6.8%), un desalineamiento entre volúmenes y valores que se explica, entre otros factores, por la apreciación cambiaria y el ajuste de tarifas en destinos consolidados.

Posición internacional: la lectura ONU Turismo

Las estadísticas de ONU Turismo colocaron a México en 2024 en el sexto lugar mundial por llegadas de turistas internacionales, con cerca de 45 millones, detrás de Francia (102 millones), España (93.8 millones), Estados Unidos (72.4 millones), China (64.9 millones) e Italia (60.6 millones). En el continente americano, México se consolidó como el segundo destino más visitado, sólo superado por Estados Unidos y por delante de Canadá (19.9 millones) y República Dominicana (8.5 millones). La lectura debe matizarse con dos observaciones. La primera es que la métrica de “turistas internacionales” utilizada por ONU Turismo no coincide exactamente con la de “visitantes” que reportan Banxico y SECTUR, que incluye a excursionistas fronterizos y de crucero; la comparación internacional requiere entonces un ajuste de definiciones. La segunda es que México destaca más por volumen que por gasto medio por turista, indicador en el que se ubica por debajo de destinos europeos de escala similar.

Programa Sectorial de Turismo 2025-2030 y agenda pendiente

El PROSECTUR 2025-2030, publicado en el DOF el 15 de septiembre de 2025, articula la política federal alrededor de seis objetivos que priorizan el turismo comunitario y sostenible, el fortalecimiento de destinos regionales, el impulso a la inversión en infraestructura, la gobernanza sectorial, la competitividad y la innovación digital, así como la diversificación de mercados y segmentos. La estrategia se inscribe en el Eje General 3 del Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, denominado “Economía moral y trabajo”, y prevé la renovación del sistema estadístico DATATUR y la ampliación de la conectividad aérea y marítima.

La lectura de la CSTM 2024 permite anticipar tres tensiones en la ejecución de esa agenda. Primero, la concentración territorial del gasto turístico —dominado por Quintana Roo, Ciudad de México, Baja California Sur, Jalisco y Nayarit— hace que la meta de descentralización descanse sobre bases desiguales, en las que las regiones con mayor rezago carecen de infraestructura habilitadora. Segundo, la persistencia de la informalidad laboral y la baja densidad de cotización al IMSS acotan el efecto redistributivo del crecimiento turístico y limitan el impacto pensionario del empleo generado. Tercero, la agenda de sostenibilidad choca con la presión hídrica y ambiental de los destinos maduros del Caribe mexicano, cuya sobrecarga se documenta en informes de organismos como la CEPAL y organismos ambientales federales.

Conclusiones

  1. La CSTM 2024, publicada por el INEGI el 18 de diciembre de 2025, ubicó al PIB turístico en 2,713,120 millones de pesos, equivalente al 8.7% del PIB total, con crecimiento real de 2.5% y por encima del promedio de la economía.

  2. La composición interna del sector se concentra en tres bloques: transporte de pasajeros, alojamiento para visitantes y restaurantes, bares y centros nocturnos, con dinámicas heterogéneas de valor añadido y empleo que la política pública debe reconocer.

  3. La ocupación remunerada alcanzó 2.9 millones de puestos con un incremento anual de 3.5%, superior al ritmo del empleo formal del IMSS, y expone la naturaleza mixta —formal e informal— del mercado laboral del sector.

  4. El consumo turístico mexicano sigue siendo predominantemente interno (alrededor de 84% en 2023) y el consumo interior representó 95% del consumo turístico total, lo que atenúa la volatilidad frente a choques externos.

  5. Los ingresos por visitantes internacionales alcanzaron 32,956.3 millones de dólares en 2024 según Banxico, con un saldo neto de 21,631.8 millones y una posición internacional en el sexto lugar mundial por llegadas, según ONU Turismo.

  6. El pulso del ITAT en 2025 mostró señales de moderación —crecimiento anual del PIB turístico de 0.8% en el tercer trimestre— y un desalineamiento entre consumo interno al alza y consumo receptivo a la baja, en un entorno de apreciación cambiaria.

  7. El Programa Sectorial de Turismo 2025-2030, publicado el 15 de septiembre de 2025, define la agenda federal alrededor del turismo comunitario y sostenible, pero enfrenta las tensiones estructurales de concentración territorial, informalidad laboral y presión ambiental.

  8. La CSTM se consolida así como el instrumento de referencia para el análisis del sector, articulado con los ITAT, la balanza de viajeros del Banco de México y las estadísticas administrativas de SECTUR, y ofrece la base más rigurosa para evaluar la ejecución de la política turística en los próximos años.

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