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Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares 2024: arquitectura, lectura de género y la agenda del cuidado en 2026

Análisis de la CSTNRH 2024 del INEGI: valor económico equivalente a 23.9% del PIB, distribución por género, horas dedicadas y la agenda del cuidado.

CSTNRH INEGI ENUT Cuidados Género PIB
Por Estructura

Contexto

La Cuenta Satélite del Trabajo No Remunerado de los Hogares de México (CSTNRH) es uno de los productos estadísticos más ambiciosos del Sistema de Cuentas Nacionales mexicano. Su propósito es cuantificar, en términos monetarios y de tiempo, el conjunto de actividades de trabajo doméstico y de cuidados que los hogares producen para autoconsumo y que el Sistema de Cuentas Nacionales convencional excluye de la frontera del Producto Interno Bruto. La publicación más reciente, correspondiente a 2024 y divulgada por el INEGI el 25 de noviembre de 2025, ofrece un giro analítico relevante: incorpora por primera vez los resultados de la Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) 2024 y recalcula la serie histórica.

Esta cuenta satélite no se limita a un ejercicio de visibilización. Es un insumo técnico que alimenta debates de política pública sobre arquitectura de cuidados, brechas de género, tributación y diseño del gasto. En 2026, su lectura se conecta con tres procesos legislativos y presupuestarios simultáneos: la discusión de una reforma constitucional al derecho al cuidado, la integración del Anexo Transversal 31 del Presupuesto de Egresos de la Federación y el debate sobre la ratificación de los Convenios 156 y 189 de la OIT.

Arquitectura metodológica de la CSTNRH

La CSTNRH se inscribe en el marco general del Sistema de Cuentas Nacionales 2008 de Naciones Unidas y sigue las recomendaciones de la División de Estadística para Cuentas Satélite del Trabajo no Remunerado. Su construcción articula tres bloques de información del INEGI. El primero es la ENUT, encuesta especializada que mide la distribución del tiempo de las personas entre actividades remuneradas, de estudio, de cuidados, domésticas, voluntarias y de tiempo libre. El segundo es la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), de cuya serie del primer trimestre de 2005 al cuarto trimestre de 2024 se extraen variables ocupacionales que permiten valorizar el tiempo dedicado a actividades no remuneradas. El tercer bloque proviene del propio Sistema de Cuentas Nacionales, que aporta los marcos de referencia macroeconómica.

El método de valorización opera bajo el enfoque del costo de reposición generalista, que asigna a cada hora de trabajo no remunerado el salario de mercado de un trabajador que podría realizar la misma actividad en condiciones contractuales. La cuenta cubre cinco grandes funciones: alimentación, limpieza y mantenimiento, cuidados y apoyo, compras y administración del hogar, y ayuda a otros hogares y trabajo voluntario.

La edición 2024 introduce dos novedades metodológicas. La primera es el uso de la ENUT 2024, levantada entre el 7 de octubre y el 29 de noviembre de ese año, que sustituye los factores de tiempo derivados de las ediciones 2014 y 2019. La segunda es la incorporación, en un cálculo paralelo, de la variable de cuidados emocionales, que amplía la frontera de medición. Ambas precisiones obligan a recalcular la serie histórica para garantizar comparabilidad. La cuenta opera bajo la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (DOF 16 de abril de 2008) que confiere al INEGI la facultad de generar información de interés nacional.

Resultados 2024: el valor económico del trabajo no remunerado

En 2024, el valor económico del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado por personas de 12 años y más en México fue equivalente a poco más de 8 billones de pesos a precios corrientes, equivalentes al 23.9% del PIB nacional. Cuando se incorpora el cálculo extendido que incluye cuidados emocionales, el indicador asciende al 26.3% del PIB. La diferencia de 2.4 puntos porcentuales entre ambas mediciones es un primer aporte conceptual: visibiliza la magnitud económica del trabajo afectivo asociado al acompañamiento y al sostenimiento emocional, históricamente excluido de la estadística convencional.

Distribución por género

La asimetría de género es la característica estructural más destacada del indicador. Las mujeres aportaron el 72.6% del valor económico del trabajo no remunerado, frente al 27.4% generado por los hombres. En términos absolutos, esto significa que el trabajo de los hogares aportado por las mujeres equivale a 2.7 veces el valor del aportado por los hombres. El valor económico promedio anual por persona fue de 60,379 pesos. Las mujeres registraron 82,339 pesos por persona y los hombres 34,695 pesos, una brecha que multiplica por 2.4 el ingreso imputado masculino.

La asimetría se reproduce en la dimensión del tiempo. Según la ENUT 2024 publicada por el INEGI en agosto de 2025 mediante el Reporte de Resultados 29/25, las mujeres de 12 años y más dedicaron en promedio 39.7 horas semanales a trabajo doméstico, de cuidados y voluntario, mientras que los hombres aportaron 18.2 horas. La brecha de 21.5 horas semanales es estable respecto a ediciones previas y constituye el determinante fundamental de la asimetría en valor económico.

IndicadorMujeresHombresBrecha
Participación en valor económico (%)72.627.445.2 pp
Valor económico anual por persona (pesos)82,33934,69547,644
Horas semanales TNRH (ENUT 2024)39.718.221.5

Composición por tipo de actividad

La descomposición funcional del valor económico revela que las actividades de cuidados y apoyo concentran la mayor participación, seguidas por las labores de limpieza y mantenimiento del hogar y por la preparación de alimentos. Las compras y la administración doméstica, junto con la ayuda a otros hogares y el trabajo voluntario, completan el agregado. Esta composición es comparable con la registrada en la edición 2023, donde cuidados y apoyo aportaron el 24.5%, limpieza y mantenimiento el 23.8%, alimentación el 21.9%, compras y administración el 13.0%, y ayuda a otros hogares y voluntariado el 8.8%. La estabilidad relativa de la estructura confirma que los cuidados son la función nuclear y no una categoría residual.

Concentración geográfica

La aportación del trabajo no remunerado se concentra en cinco entidades federativas que en conjunto generan poco más de un tercio del valor nacional. El Estado de México lidera con 11.6% del valor económico total, seguido por la Ciudad de México con 6.7%, Jalisco con 6.6%, Veracruz con 6.3% y Nuevo León con 5.6%. La concentración refleja, en buena medida, el peso demográfico de estas entidades en la población mexicana, así como diferencias en la composición urbano-rural de los hogares y en las tasas de participación laboral femenina.

Trayectoria histórica y revisión metodológica

La serie de la CSTNRH muestra la coexistencia de dos fenómenos. Por un lado, la magnitud absoluta del trabajo no remunerado en pesos corrientes ha crecido en línea con el PIB nominal: de 7.2 billones de pesos en 2022 a 8.4 billones en 2023 y a 8 billones en 2024 bajo la nueva métrica. Por otro lado, el porcentaje del PIB ha oscilado entre 23.9% y 26.3% según el año y la metodología aplicada. El indicador del 24.3% reportado para 2022, el 26.3% para 2023 y el 23.9% para 2024 muestra que la frontera de medición y los factores de tiempo derivados de la ENUT influyen de manera relevante.

La discusión técnica relevante es que el descenso reportado para 2024 frente a 2023 no necesariamente implica una contracción del esfuerzo doméstico, sino que refleja la actualización de los factores de tiempo derivada de la ENUT 2024. La propia INEGI advierte que la edición 2024 incorpora una revisión de la serie histórica que permite comparabilidad metodológica, mientras que ediciones previas se calibraron con ENUT 2014 y 2019. Para análisis de tendencia, el dato útil es la serie revisada y no la comparación directa de comunicados sucesivos.

La economía del cuidado y la agenda regulatoria

La CSTNRH 2024 es un insumo técnico que se ha convertido en argumento recurrente del debate público y legislativo sobre la economía del cuidado. Tres procesos institucionales le confieren urgencia política.

Anexo Transversal 31 del PEF 2026

El Paquete Económico 2026 mantiene el Anexo Transversal 31, dedicado a Erogaciones para la Igualdad entre Mujeres y Hombres, con una asignación de 466,674 millones de pesos, equivalente al 1.21% del PIB, según el análisis de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado de la República. La cifra constituye el principal indicador presupuestario de la política de género federal. No obstante, el subconjunto de programas con objetivos directos de cuidado concentra 38,596.1 millones de pesos en 2026, una contracción real de 18.6% respecto a lo aprobado para 2025, según el seguimiento del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). El contraste entre la magnitud económica del trabajo no remunerado y la asignación presupuestaria dedicada específicamente a aliviarlo es uno de los desajustes estructurales más visibles del diseño fiscal mexicano.

Reforma constitucional al derecho al cuidado

La Cámara de Diputados aprobó en 2020 una reforma a los artículos 4 y 73 de la Constitución para incorporar el derecho al cuidado digno y sentar las bases del Sistema Nacional de Cuidados. La minuta permanece en el Senado para su análisis y todavía no ha sido sometida a votación en pleno. En paralelo, entidades como la Ciudad de México y San Luis Potosí han aprobado en 2025 y 2026 reformas a sus constituciones locales para crear sistemas estatales de cuidados, anticipando el marco federal pendiente.

Convenios internacionales

México no ha ratificado los Convenios 156 (1981) sobre trabajadores con responsabilidades familiares y 183 (2000) sobre protección de la maternidad de la OIT, un rezago que ya había sido señalado en el análisis del permiso de paternidad. Sí ha ratificado, en cambio, el Convenio 189 sobre trabajadoras y trabajadores domésticos (2020), el Convenio 190 sobre violencia y acoso (2022) y, desde 1981, la CEDAW, que en su recomendación general 17 mandata visibilizar y cuantificar el trabajo no remunerado. La CSTNRH es, en este sentido, el instrumento mexicano que da cumplimiento al mandato cuantitativo.

Lectura comparativa con América Latina

El indicador mexicano se ubica dentro del rango regional. De acuerdo con la sistematización de la CEPAL en su Caja de herramientas para la elaboración de cuentas satélite del trabajo no remunerado y con el informe de la OIT Economía del cuidado y trabajo decente publicado en agosto de 2025, el trabajo no remunerado en América Latina representa entre 15.9% y 27.6% del PIB nacional según el país, y las mujeres realizan aproximadamente el 74% del esfuerzo agregado. En Costa Rica, el indicador supera el 30% del PIB, mientras que países como Colombia y Argentina se ubican en rangos cercanos al 19% y al 16%, respectivamente.

El indicador de horas semanales también es relevante. El promedio regional documentado por la OIT para mujeres se ubica en torno a 38 horas semanales en trabajo no remunerado, mientras que el promedio masculino se aproxima a las 16 horas. La brecha mexicana de 21.5 horas, según ENUT 2024, es ligeramente superior al promedio regional, lo que es consistente con la heterogeneidad de la participación laboral femenina, que cierra 2025 en torno a 46% en México frente al 52.1% del promedio regional reportado por la OCDE en su Employment Outlook 2025.

Conclusiones

  1. La magnitud económica del trabajo no remunerado es estructural y no marginal. El equivalente al 23.9% del PIB en 2024, y al 26.3% con cuidados emocionales, supera la participación sectorial de la manufactura o del comercio en el PIB convencional. Cualquier diseño de política fiscal que ignore esta dimensión opera con una contabilidad incompleta del valor agregado nacional.

  2. La asimetría de género se sostiene en el tiempo y en el valor económico. Que las mujeres aporten el 72.6% del valor y dediquen 2.2 veces más horas semanales que los hombres a estas actividades no es una observación coyuntural, sino un rasgo persistente de la serie histórica que opera como restricción estructural de la participación laboral femenina formal.

  3. La revisión metodológica con base en la ENUT 2024 refuerza la comparabilidad y abre el espacio para una métrica más completa. La incorporación de los cuidados emocionales muestra que la frontera convencional subestimaba el esfuerzo afectivo y abre un debate técnico sobre cómo capturar dimensiones no contabilizadas previamente.

  4. El desajuste entre la magnitud económica del cuidado y su presupuesto público es notorio. Mientras el trabajo no remunerado equivale a 8 billones de pesos, los programas con objetivos directos de cuidado concentran 38,596.1 millones de pesos en 2026, monto que además se contrae 18.6% en términos reales.

  5. La agenda regulatoria pendiente combina reforma constitucional y ratificación de convenios internacionales. La aprobación de la minuta sobre los artículos 4 y 73 constitucionales y la ratificación de los Convenios 156 y 183 de la OIT son las palancas institucionales con mayor capacidad transformadora identificadas por los organismos especializados.

  6. La CSTNRH consolida su utilidad como métrica para el diseño de política pública. Su uso por el CIEP, la CEPAL, el INMUJERES y diversos congresos locales muestra que la cuenta satélite ha trascendido la función exclusivamente estadística para convertirse en referencia argumentativa del debate legislativo y fiscal.

La información completa de la CSTNRH 2024 está disponible en el portal del INEGI para consulta pública, así como la serie histórica revisada y la documentación metodológica de la ENUT 2024.

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