Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC): arquitectura, cobertura y radiografía del sector construcción mexicano 2024-2026
Análisis metodológico de la ENEC del INEGI y lectura de la contracción 2024-2025 en obra civil y empleo, en el umbral del Plan de Inversión en Infraestructura 2026-2030.
Contexto
La Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC) es la principal fuente de información coyuntural sobre el sector 23 del Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN) en México. Levantada mensualmente por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), captura el valor de producción, el personal ocupado, las horas trabajadas y las remuneraciones medias reales de las empresas dedicadas a la edificación, las obras de ingeniería civil y los trabajos especializados. Su boletín mensual —cuya última entrega disponible corresponde a las cifras de mayo de 2026, publicadas el 24 de julio de ese año en el boletín 401/26— funciona como termómetro de una industria que aporta poco más de una décima parte del Producto Interno Bruto y que, según cálculos de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), concentra alrededor del 53% de la inversión productiva nacional.
La ENEC atraviesa un momento de transición analítica. Entre 2024 y 2025 documentó la contracción más severa del sector desde la pandemia, impulsada por la maduración de los megaproyectos federales del sexenio anterior. En paralelo, la administración federal presentó en febrero de 2026 el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, con un compromiso presupuestal y de coinversión que empieza a reflejarse en los últimos comunicados de la encuesta. Este texto describe la arquitectura estadística de la ENEC, revisa la evidencia reciente sobre subsectores y empleo, y sitúa las señales tempranas de reactivación observadas en 2026.
Arquitectura metodológica de la ENEC
Origen histórico y actualización de la serie
La ENEC se levanta de forma continua desde 1983, lo que la ubica entre las encuestas económicas coyunturales más antiguas del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (SNIEG). Su diseño ha sido reformulado en varias ocasiones para incorporar cambios en la clasificación de actividades, en el marco muestral y en la estructura sectorial. La serie vigente utiliza como año base 2018=100, alineada con la actualización general de indicadores económicos del INEGI, y toma como marco muestral el Registro Estadístico de Negocios de México (RENEM) construido a partir de los Censos Económicos 2019 y sus actualizaciones posteriores.
Diseño muestral y unidad de observación
La ENEC opera con un diseño probabilístico estratificado. La unidad de observación es la empresa constructora clasificada en el sector 23 del SCIAN 2018, con desagregación por sus tres subsectores: 236 Edificación, 237 Construcción de obras de ingeniería civil y 238 Trabajos especializados para la construcción. La ficha técnica publicada por el INEGI en el Registro Nacional de Metadatos señala que la muestra vigente comprende 4,160 empresas, con inclusión con certeza de aquellas que reportan un valor de producción anual mayor a 73 millones de pesos o un personal ocupado igual o superior a 251 personas. Los parámetros de diseño consideran un nivel de confianza de 95.0%, un coeficiente de variación diferenciado por entidad federativa entre 5.0% y 9.0% y una tasa de no respuesta esperada entre 15.0% y 26.0%.
Esta configuración le permite generar resultados representativos a nivel nacional y para cada una de las 32 entidades federativas, un rasgo poco común entre las encuestas económicas coyunturales del país. La periodicidad mensual de los boletines contrasta con la periodicidad anual de la Encuesta Anual de Empresas Constructoras (EAEC), que se levanta con base en el mismo universo pero recoge información contable más detallada.
Indicadores construidos
Los boletines mensuales publican, con base 2018=100, la evolución del valor de la producción generado por las empresas constructoras, el personal ocupado total y sus componentes (personal dependiente, personal no dependiente, obreros, empleados y otras categorías), las horas trabajadas y las remuneraciones medias reales pagadas. La información se presenta en variación mensual y anual, en cifras desestacionalizadas y originales, y se acompaña de un desglose por subsector, por entidad federativa y por tipo de obra según su contratante (sector público o sector privado). En su conjunto, la ENEC constituye el insumo principal para estimar la evolución de corto plazo del subsector construcción dentro del Sistema de Cuentas Nacionales de México.
La contracción del sector en 2024-2025
Un ciclo bajista dominado por la obra civil
La evidencia publicada por el INEGI describe una industria que atravesó, entre 2024 y 2025, una fase de contracción prolongada. En cifras del propio boletín mensual, en enero de 2025 el personal ocupado en las empresas constructoras se ubicó 7.5% por debajo del nivel registrado un año antes y las horas trabajadas retrocedieron 9.4% anual. En mayo del mismo año el deterioro fue todavía más profundo, con caídas anuales de 11.5% en personal ocupado y 13.8% en horas laboradas. Hacia octubre de 2025 los descensos se moderaron a 6.8% y 7.0% respectivamente, y para diciembre de 2025 —el corte utilizado por el boletín 95/26— la ENEC reportó una contracción anual de 3.9% en personal ocupado y de 4.6% en horas trabajadas.
El foco de la contracción se concentró en el subsector 237. Con datos del INEGI reportados por la prensa especializada, la construcción de obras de ingeniería civil acumuló durante 2025 una caída cercana a 27% en su valor de producción, mientras que la contribución al Producto Interno Bruto del sector construcción se ubicó en -1.0% al cierre del año, según la serie de PIB por actividad económica publicada por el INEGI. La composición del valor de la producción reflejó esa recomposición: en octubre de 2025 la edificación explicó 50.60% del total, la obra civil 36.17% y los trabajos especializados 13.23%, con una pérdida relativa del subsector de ingeniería civil respecto al ejercicio previo.
El origen del ciclo bajista es identificado de manera consistente por análisis privados como BBVA Research. La conclusión de los megaproyectos federales de la administración 2018-2024 —en particular el Tren Maya y la Refinería Olmeca en Dos Bocas— retiró de la demanda de obra civil un volumen de contratación difícil de compensar por la inversión pública ordinaria y por la Cartera Fondo Nacional de Infraestructura. En el tercer trimestre de 2025 la inversión física del sector público, medida por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, registró una contracción real cercana a 34% anual, según el reporte trimestral de finanzas públicas.
Empleo formal: dos años de destrucción neta
La ENEC opera con una definición de personal ocupado que difiere de la registrada por el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pero ambos indicadores describen la misma trayectoria contractiva. Con datos administrativos del IMSS, la construcción cerró 2024 con una destrucción anual estimada por la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) en 113,822 puestos de trabajo, el peor resultado del sector desde el inicio de la serie del padrón moderno del IMSS. Durante 2025 la pérdida acumulada superó los 200,000 empleos formales, según seguimientos del propio Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESCO) de la CMIC, contra un total de 278,697 puestos formales netos generados en toda la economía en ese ejercicio de acuerdo con el reporte mensual del IMSS al cierre de diciembre de 2025.
La magnitud del ajuste debe leerse contra el tamaño del sector. Al cierre de 2023 el IMSS registraba cerca de 1.82 millones de trabajadores afiliados en la industria de la construcción, cifra difundida por el CEESCO. La contracción del bienio 2024-2025 equivale a poco más del 17% de ese padrón, con un impacto geográfico concentrado en las entidades del sur y sureste que habían absorbido las obras federales, particularmente Campeche, Tabasco y Quintana Roo.
La estructura sectorial revelada por la EAEC
La imagen de largo plazo del sector se completa con la Encuesta Anual de Empresas Constructoras (EAEC), publicada por el INEGI cada año con desglose contable más profundo. El comunicado 775/24, difundido el 9 de diciembre de 2024, reportó que durante 2023 las empresas del sector generaron un valor de producción cercano a 696,000 millones de pesos, con un crecimiento anual de 33.3% respecto al ejercicio previo. La obra civil concentró 50.2% de esa producción, equivalente a 349,453 millones de pesos, seguida por la edificación con 39.1% y los trabajos especializados con 10.7%. En el mismo ejercicio la EAEC reportó que las empresas encuestadas contrataron 581,000 personas, un incremento anual de 5.4%, con expansiones desiguales entre subsectores: la ingeniería civil sumó 17.8% de personal, los trabajos especializados 0.8% y la edificación registró una contracción marginal de 0.8%.
Esta radiografía subraya el peso relativo del subsector 237 en la dinámica de la industria durante el ciclo alcista 2019-2023, lo que explica por qué la conclusión de los grandes proyectos federales tuvo una traducción tan pronunciada en la caída de la actividad y del empleo del sector durante los dos años siguientes.
Señales tempranas de reactivación en 2026
El boletín 401/26, correspondiente a las cifras de mayo de 2026, marca el punto de inflexión más nítido observado por la ENEC en más de veinte meses. En ese mes el valor real de la producción de las empresas constructoras avanzó 2.7% mensual y 7.5% anual. El personal ocupado creció 0.8% mensual, con expansión de 0.9% en el personal dependiente y una contracción de 1.7% en el personal no dependiente. Las horas trabajadas subieron 0.5% mensual, aunque todavía se ubicaron 0.1% por debajo del nivel registrado un año antes. Las remuneraciones medias reales aumentaron 0.3% mensual y 3.3% anual, tras varios meses de crecimiento por encima de la inflación general.
Plan de Inversión en Infraestructura 2026-2030
La reactivación coincide con la ejecución del Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar, presentado por la Presidencia de la República en febrero de 2026. El plan contempla una movilización total de 5.6 billones de pesos entre 2026 y 2030, con un componente de coinversión público-privada y participaciones comunitarias en proyectos de energía, agua, ferrocarriles, carreteras, salud, educación y aeropuertos. Para el ejercicio 2026 el compromiso adicional es de 722 mil millones de pesos, adicionales a los 900 mil millones ya contemplados en el Presupuesto de Egresos de la Federación. En términos macroeconómicos, el objetivo declarado del Plan México es elevar la inversión productiva del 21.8% del PIB observado en 2025 a niveles cercanos al 25% en 2026 y al 28% hacia 2030.
Programa de Vivienda para el Bienestar y expectativas del sector
El segundo motor anunciado es el Programa Vivienda para el Bienestar, con un compromiso de 650 mil millones de pesos a lo largo del sexenio. La CMIC ha señalado que, de concretarse los ritmos de ejecución anunciados por el Gobierno Federal, la industria podría crecer en torno a 1.5% en 2026 y sostener una expansión anual promedio cercana a 2.6% durante el resto de la administración. Estas cifras se mantienen por debajo del crecimiento observado durante 2021-2023 —periodo en el que el subsector 237 avanzó a doble dígito— pero constituirían una reversión respecto a la trayectoria contractiva de 2024-2025.
En paralelo, el IMSS documentó una recuperación gradual del empleo formal del sector: al cierre del cuarto trimestre de 2025 el personal ocupado en construcción, medido con base en el padrón administrativo, creció 2.3% trimestral, y en el primer trimestre de 2026 avanzó 1.2%. La ENEC, con su unidad de observación distinta, todavía no confirma ese ritmo en todos los cortes; el rebote del boletín 401/26 es la primera lectura mensual claramente positiva desde que inició la fase bajista.
Retos analíticos y agenda estadística
La lectura de coyuntura de la ENEC en 2026 enfrenta tres retos de interpretación. El primero es la base de comparación: las variaciones anuales de los próximos meses se calculan contra la fase más deprimida del ciclo previo, lo que puede exagerar la magnitud de la recuperación. El segundo es la brecha entre indicadores. Las cifras del IMSS reaccionan más rápido a nuevas contrataciones formales, mientras que la ENEC recoge la producción y las horas efectivas de un panel de empresas, que en episodios de rebote suele mostrar rezagos y mayor volatilidad. El tercero es la desagregación por entidad. La reactivación anunciada tiene un fuerte componente regional —Bajío, Península de Yucatán, corredor del Istmo de Tehuantepec y Zona Metropolitana del Valle de México— cuya lectura precisa requiere consultar los tabulados por entidad federativa que el INEGI publica junto con cada boletín mensual.
Para el usuario estadístico, la ENEC seguirá siendo el instrumento de referencia. Su continuidad desde 1983, su cobertura estatal, la disponibilidad de series desestacionalizadas y la articulación con la EAEC anual y con la Cuenta Satélite del Sector de la Construcción configuran un ecosistema informativo que difícilmente puede sustituirse por indicadores privados o encuestas de opinión. Cualquier evaluación seria del Plan de Inversión en Infraestructura 2026-2030 tendrá que apoyarse en los boletines mensuales de la ENEC, en los reportes de finanzas públicas de la SHCP y en el padrón administrativo del IMSS.
Conclusiones
- La ENEC del INEGI, con serie continua desde 1983 y actualizada al año base 2018, es el instrumento estadístico central para dar seguimiento coyuntural al sector construcción, con muestra de 4,160 empresas, cobertura nacional y desagregación por 32 entidades federativas y por los tres subsectores del SCIAN 2018.
- Entre 2024 y 2025 la encuesta documentó la contracción más severa del sector desde la pandemia, con caídas anuales de dos dígitos en personal ocupado y horas trabajadas durante buena parte de 2025, un desplome cercano a 27% en el valor de producción del subsector de ingeniería civil y un PIB del sector construcción de -1.0% en el ejercicio.
- La destrucción de empleo formal registrada por el IMSS en 2024-2025 superó los 300,000 puestos acumulados y se concentró en entidades del sur y sureste, tras la conclusión de los megaproyectos del sexenio anterior.
- El boletín 401/26, con cifras a mayo de 2026, marca la primera lectura claramente positiva del ciclo, con crecimientos mensuales y anuales en valor de producción, personal ocupado y remuneraciones medias reales.
- El Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030 y el Programa Vivienda para el Bienestar constituyen el marco de política pública que sostiene la expectativa sectorial de recuperación, con una meta de inversión productiva del 28% del PIB hacia 2030 y proyecciones privadas de crecimiento del PIB de la construcción cercanas a 1.5-2.6% para 2026.
- La interpretación de la fase de reactivación requerirá contrastar sistemáticamente la ENEC con el padrón del IMSS, con la EAEC anual y con los reportes trimestrales de finanzas públicas, atendiendo al efecto de base de comparación y a la heterogeneidad regional del rebote.