Indicador Mensual del Consumo Privado en México: quince meses de expansión moderada y la resiliencia del gasto de los hogares en 2026
Análisis del IMCP del INEGI a julio de 2026: arquitectura metodológica base 2018, trayectoria 2025-2026, estimación IOCP para mayo-junio y factores de resiliencia frente a la desaceleración productiva.
Contexto
El Indicador Mensual del Consumo Privado (IMCP) del INEGI se ha consolidado como la métrica de mayor frecuencia para dimensionar el gasto de los hogares mexicanos en bienes y servicios. En julio de 2026, la lectura del indicador y su estimación anticipada, el Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP), revelaron una paradoja central del ciclo económico mexicano: mientras la producción entra en fase de desaceleración prolongada, con una contracción del Producto Interno Bruto de 0.6% trimestral desestacionalizado en el primer trimestre de 2026 según el Boletín 93/26 del INEGI, el consumo privado ha encadenado quince meses consecutivos de expansión anual, si bien a ritmos moderados.
Esta divergencia obliga a revisar la lectura convencional del ciclo. La demanda interna sostiene lo que la oferta industrial pierde, apoyada en un mercado laboral en mínimos históricos de desocupación, salarios reales en recuperación tras el punto álgido inflacionario de 2022 y un flujo estable de remesas. El presente artículo describe la arquitectura metodológica del IMCP, reconstruye su trayectoria 2025-2026, identifica los determinantes documentados por el propio INEGI, el Banco de México y la analítica del sector privado, y valora las tensiones entre el indicador oficial y otras métricas del consumo, como el reporte mensual de la ANTAD.
Arquitectura del IMCP: metodología y base 2018
El IMCP mide el comportamiento mensual del gasto de los hogares residentes en México en bienes y servicios de consumo, tanto de origen nacional como importado, y se difunde con aproximadamente dos meses de rezago respecto al mes de referencia. La versión vigente utiliza el año 2018 como base (2018 = 100), alineada con el resto del Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM) tras el cambio de base de 2013 a 2018 concluido por el INEGI en 2020.
Estructura de fuentes
Para los componentes de origen nacional, el Instituto elabora índices de volumen físico de ventas o producción para cada clase de actividad cuyo producto se destina al consumo privado, con base en las Tablas de Origen y Utilización (COU) 2018 y la clasificación SCIAN 2018. Los insumos estadísticos primarios son la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), la Encuesta Mensual sobre Empresas Comerciales (EMEC) y la Encuesta Mensual de Servicios (EMS), complementadas con registros administrativos y datos primarios del propio INEGI para actividades específicas como agricultura, energía, gas, agua, servicios financieros y actividades gubernamentales.
Los bienes de consumo final importados, valorados originalmente en pesos, se deflactan mediante índices construidos a partir de los índices de precios de exportación de bienes de consumo publicados por la Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos, ponderados por el tipo de cambio del peso frente al dólar. Este diseño permite separar los efectos volumen y precio, y aísla la contribución del comercio exterior de consumo a la lectura agregada.
Estimación oportuna: el IOCP
El IOCP, difundido en la misma familia de comunicados del INEGI, ofrece una estimación anticipada del IMCP hasta con siete semanas de adelanto respecto a la cifra oficial, junto con intervalos de confianza al 95%. El indicador utiliza modelos de series de tiempo alimentados con información parcial de encuestas económicas y registros administrativos, y se publica bajo el mismo dominio metodológico que el Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE). Su valor analítico reside en cerrar la ventana de rezago que caracteriza al SCNM y ofrecer al Banco de México y a los analistas privados una lectura casi contemporánea del gasto de los hogares.
Trayectoria 2025-2026: quince meses de expansión moderada
Del cierre de 2025 al arranque titubeante de 2026
La lectura sostenida de expansión anual del consumo privado se instaló desde el segundo trimestre de 2025 y no se ha interrumpido en un ejercicio de quince meses consecutivos, de acuerdo con el seguimiento de El Financiero al corte de julio de 2026. La entrada de 2026, sin embargo, mostró una moderación clara del ritmo mensual desestacionalizado. En enero, el IMCP retrocedió 1.6% respecto a diciembre en cifras ajustadas por estacionalidad, aunque conservó un crecimiento anual de 2.7%. En febrero, la contracción mensual fue de 0.5% y la variación anual bajó a 0.9%, el registro más débil de la serie reciente y coincidente con la contracción del PIB trimestral reportada por el INEGI el 22 de mayo de 2026.
Ese debilitamiento cíclico ocurrió en paralelo a un deterioro persistente del Índice de Confianza del Consumidor (ICC), que en mayo de 2026 se ubicó en 43.5 puntos frente al máximo histórico de 49.4 puntos alcanzado en octubre de 2024. El contraste ilustra que, aun cuando la percepción del hogar sobre la situación económica se ha deteriorado durante quince meses, la ejecución del gasto observada por el IMCP no ha seguido la misma pendiente.
Recuperación del segundo trimestre y proyecciones IOCP
La recuperación del segundo trimestre quedó registrada tanto en el dato oficial como en la estimación oportuna. El Boletín 275/26 del INEGI, publicado el 6 de julio de 2026, reportó que el IMCP se ubicó en 113.7 puntos en abril con cifras desestacionalizadas, un avance mensual de 0.1% y una variación anual de 2.1%. Nueve días después, el Boletín 220/26 con el IOCP anticipó para mayo un IMCP de 114.2 puntos con crecimiento mensual de 0.4% y anual de 2.8%, y para junio un nivel de 114.3 puntos con incremento mensual de 0.1% y anual de 2.6%. La secuencia proyectada por la propia estadística oficial confirma la expansión anual sin ruptura y, al mismo tiempo, describe una pérdida gradual de tracción intermensual.
| Mes 2026 | IMCP puntos (SA) | Variación mensual (SA) | Variación anual |
|---|---|---|---|
| Enero | n.d. | -1.6% | +2.7% |
| Febrero | n.d. | -0.5% | +0.9% |
| Abril | 113.7 | +0.1% | +2.1% |
| Mayo (IOCP) | 114.2 | +0.4% | +2.8% |
| Junio (IOCP) | 114.3 | +0.1% | +2.6% |
Fuente: INEGI, Boletines 71/26, 275/26 y 220/26. Cifras desestacionalizadas.
Determinantes: mercado laboral, salarios reales, remesas y crédito
La resiliencia del gasto de los hogares tiene raíces identificables en cuatro frentes que la analítica del Banco de México y del sector privado han enumerado con consistencia.
Primero, el mercado laboral formal se ha sostenido cerca de máximos. El IMSS reportó 22.7 millones de puestos afiliados al cierre de abril de 2026, aunque con pérdida de tracción en la generación mensual, y la tasa de desocupación cerró el cuarto trimestre de 2025 en 2.5% de acuerdo con la ENOE, mínimo histórico de la serie. La combinación de padrón formal elevado y desempleo bajo actúa como piso del ingreso disponible agregado.
Segundo, los salarios reales han recuperado terreno tras el pico inflacionario de 8.7% de septiembre de 2022. La inflación general cerró 2025 en 3.69%, dentro del rango de variabilidad de Banxico por primera vez desde 2020, y aunque en mayo de 2026 repuntó a 3.94% con subyacente en 4.19%, la persistencia salarial acumulada en el sector formal supera a la trayectoria del INPC.
Tercero, las remesas continúan aportando poder de compra a los hogares receptores. Tras la primera contracción anual desde 2013, con una caída de 4.56% en 2025, los flujos repuntaron 2.6% en el acumulado enero-abril de 2026 con base en los reportes del Banco de México. El anclaje geográfico de las transferencias, concentradas en entidades del centro-occidente y del sur, sostiene el consumo en mercados locales con baja formalidad.
Cuarto, el ciclo de recortes del Banco de México cerró el 7 de mayo de 2026 con la tasa de referencia en 6.50%, tras haber alcanzado un pico de 11.25% en marzo de 2023. La baja del costo del crédito ha aliviado el servicio de deuda al consumo y ha reactivado el crédito de consumo revolvente, si bien Banxico mantiene una postura cautelosa por la persistencia inflacionaria en servicios.
Los pronósticos privados capturan la tensión entre resiliencia y agotamiento gradual. Janneth Quiroz, de Monex, ha señalado al consumo y a las exportaciones manufactureras como los “principales pilares del crecimiento” del año. Rodolfo Ostolaza, de Banamex, proyecta un crecimiento del consumo privado cercano a 2.0% para 2026. Gerónimo Ugarte, de Valmex, anticipa un “ritmo más moderado” en la segunda mitad del año conforme la generación de empleo formal pierda impulso.
Divergencia entre indicadores: IMCP, ANTAD y actividad
La lectura oficial del consumo no es la única disponible. La Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales (ANTAD) publica un reporte propio de ventas mensuales de las tiendas asociadas que en junio de 2026 mostró una caída nominal anual de 1.6% y, descontada la inflación, un retroceso real de 4.8%. La divergencia respecto al IMCP obedece a diferencias de cobertura y composición: el reporte ANTAD se limita a un segmento del comercio moderno, mientras que el IMCP integra bienes y servicios de la economía en su conjunto, incluyendo servicios financieros, transporte, comunicaciones y salud, donde el gasto ha mostrado mayor dinamismo.
El contraste con la actividad productiva es igualmente ilustrativo. El IGAE reportó variaciones anuales negativas o cercanas a cero durante los primeros meses de 2026 según los Boletines 92/26 y 197/26 del INEGI, y el PIB del primer trimestre se contrajo 0.6% trimestral desestacionalizado, mejor que la estimación oportuna de -0.8%. La brecha entre demanda de consumo y oferta industrial invita a interpretar el episodio como un ajuste dominado por el lado industrial, con la manufactura secundaria en retroceso y los servicios oscilantes, y no como una crisis de gasto de los hogares.
Esta lectura es congruente con la señal del Sistema de Indicadores Cíclicos del INEGI, cuyo Indicador Coincidente se ubicó en 99.8 puntos en abril de 2026 y el Adelantado en 100.9 puntos en mayo, con catorce meses consecutivos de alza en la componente adelantada. La configuración es consistente con una fase de recuperación temprana, no de contracción generalizada.
Perspectivas 2026 y agenda estadística
El horizonte inmediato del IMCP dependerá de tres variables que la propia estadística oficial permite monitorear con alta frecuencia. La primera es la trayectoria del empleo formal, cuyos rezagos suelen anticipar puntos de inflexión del ingreso disponible; la desaceleración marginal reportada por el IMSS en el segundo trimestre de 2026 es la principal fuente de riesgo. La segunda es la persistencia de la inflación subyacente en servicios, que restringe la capacidad de Banxico para reanudar el ciclo de recortes y, con ello, la capacidad de expansión adicional del crédito al consumo. La tercera es la evolución de las remesas bajo el nuevo régimen fiscal estadounidense del One Big Beautiful Bill, que grava con 1% las transferencias físicas desde el 1 de enero de 2026.
En el frente estadístico, la próxima actualización relevante es la publicación del Sistema de Cuentas Nacionales con base 2023, prevista por el INEGI en el marco del Programa Nacional de Estadística y Geografía 2025-2030. La revisión ajustará las ponderaciones sectoriales y podría modificar la lectura retrospectiva del consumo privado, particularmente en las categorías de servicios digitales y comercio electrónico, subrepresentadas en la base 2018. El Instituto ha anunciado que la transición se realizará preservando la continuidad de la serie histórica.
Conclusiones
- El consumo privado ha sostenido quince meses consecutivos de expansión anual a julio de 2026, según la secuencia del IMCP y la estimación oportuna del IOCP, en contraste con la contracción del PIB del primer trimestre y la debilidad del IGAE. La divergencia obliga a leer la desaceleración como un fenómeno concentrado en la oferta industrial, no en la demanda interna.
- La arquitectura del IMCP, con base 2018 y anclada en EMIM, EMEC, EMS y COU 2018, permite una lectura desagregada por origen (nacional/importado) y componente (bienes/servicios). La estimación oportuna del IOCP cierra la ventana de rezago del SCNM y se ha convertido en insumo clave para Banxico y la analítica privada.
- Los determinantes documentados de la resiliencia son cuatro: mercado laboral formal en máximos, salarios reales en recuperación tras el pico inflacionario de 2022, remesas con repunte moderado en 2026 y ciclo de recortes de Banxico cerrado el 7 de mayo de 2026 con tasa de referencia en 6.50%. Ninguno de los cuatro pilares es incondicional.
- La divergencia entre el IMCP y las ventas ANTAD ilustra los límites de la lectura sectorial: el consumo de servicios sostiene la lectura agregada mientras el comercio moderno pierde tracción. Interpretar el ciclo desde una sola fuente induce a error.
- La pérdida gradual de tracción intermensual proyectada por el IOCP para mayo y junio, junto con la desaceleración marginal del empleo formal, apunta a una moderación adicional en la segunda mitad de 2026. Los pronósticos privados convergen en un crecimiento anual del consumo cercano a 2.0% al cierre del año.
- La agenda estadística inmediata es la actualización a base 2023 del SCNM, que podría reponderar la lectura retrospectiva del consumo, particularmente en servicios digitales y comercio electrónico. La continuidad metodológica anunciada por el INEGI será decisiva para preservar la comparabilidad de la serie.