Índice Nacional de Precios al Productor: arquitectura, trayectoria 2025-2026 y su papel como anticipador de la inflación al consumidor
Análisis del INPP mexicano: metodología base julio 2019 con actualización 2025, descenso del pico 2025 al rango bajo de 2026 y traspaso al INPC.
Contexto
El Índice Nacional de Precios al Productor (INPP) es la pieza menos visible de la arquitectura mexicana de estadísticas de precios y, sin embargo, una de las más útiles para anticipar la inflación al consumidor y leer la dinámica de costos en la economía. Mientras el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) ordena la conversación pública sobre inflación, fija las metas del Banco de México y se utiliza para actualizar la Unidad de Medida y Actualización, las pensiones y un amplio conjunto de contratos, el INPP captura la primera etapa del proceso: el precio al que productores nacionales colocan sus bienes y servicios en el mercado interno y de exportación. La distinción tiene consecuencias analíticas relevantes. El INPP se sitúa cerca de los choques de oferta, recoge antes la presión de costos sobre las cadenas productivas y, en horizontes medios, ofrece pistas sobre la dirección y la persistencia de la inflación al consumidor.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) publica el INPP de manera mensual al amparo de la Ley del Sistema Nacional de Información Estadística y Geográfica (SNIEG), publicada en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el 16 de abril de 2008. La actualización metodológica más reciente, presentada en agosto de 2025, conserva la base julio de 2019 = 100 pero renueva la canasta, los ponderadores y la cobertura sectorial. Esa renovación coincide con un cambio de régimen en la inflación productor mexicana, que entre el primer trimestre de 2025 y el primer trimestre de 2026 transitó de un crecimiento anual cercano a 8 por ciento a niveles inferiores a 2 por ciento, antes de un repunte moderado en abril de 2026.
Arquitectura del INPP: qué mide y cómo se construye
El INPP es un índice de precios fijos tipo Laspeyres encadenado. Mide la variación de los precios de una canasta representativa de la producción nacional destinada al consumo interno y a la exportación, con o sin la inclusión del petróleo crudo según la presentación. A diferencia del INPC, que recoge los precios pagados por los hogares en el mercado al menudeo, el INPP observa los precios en la puerta del productor: la cotización a la que se transa la mercancía o el servicio en la primera operación del circuito.
Esa diferencia conceptual se traduce en una cobertura sectorial distinta. El INPP, base julio de 2019 = 100 con actualización 2025, se calcula con base en información de cuentas nacionales, los Censos Económicos y el sistema de matrices insumo-producto. La canasta de la actualización 2025 está integrada por 570 productos y servicios genéricos. Su distribución por sector de actividad es asimétrica y refleja la importancia relativa de cada gran rama en el valor de la producción: 64 productos del sector primario, 399 del secundario y 107 del terciario. La cobertura alcanza 170 ramas de actividad económica del Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN) 2018, de un universo total de 306 ramas.
El indicador no cubre la totalidad de la economía. Por razones técnicas y de comparabilidad internacional, el INPP excluye el comercio, los servicios financieros, los servicios corporativos, las actividades legislativas, gubernamentales y de impartición de justicia, así como los organismos internacionales y extraterritoriales. La razón es que estos sectores, ya sea por su naturaleza pública o por la dificultad de aislar un precio de transacción comparable, no admiten una medición de precios productor en sentido estricto.
El INPP se presenta en varias agregaciones que conviene distinguir para no confundir los titulares.
| Presentación | Descripción |
|---|---|
| INPP total, incluido petróleo | Agregado más amplio; incluye el precio del petróleo crudo |
| INPP total, excluido petróleo | Aísla la volatilidad del crudo y se usa como métrica núcleo |
| INPP por origen | Clasifica los precios por sector primario, secundario y terciario |
| INPP por destino | Distingue mercancías y servicios intermedios, de capital y finales |
| INPP mercancías y servicios finales | Subagregado utilizado por Banco de México como referencia analítica |
La distinción por destino es particularmente importante. El INPP de mercancías y servicios intermedios captura la presión de costos en insumos que las empresas utilizan en su proceso productivo, mientras que el INPP de mercancías y servicios finales se aproxima al precio de venta del producto terminado. El Sistema de Información Económica del Banco de México publica una serie analítica de esta variante en el cuadro CA78, que ordena la presentación por destino y se utiliza con frecuencia en los Informes Trimestrales de la Inflación para discutir la transmisión hacia el consumo.
Trayectoria 2025-2026: del pico al rango bajo y repunte sectorial
La trayectoria reciente del INPP mexicano se ordena en tres tramos.
En el primer tramo, enero a mayo de 2025, el INPP total con petróleo se ubicó en niveles cercanos al máximo de la serie posterior al choque inflacionario de 2021-2022. Según los comunicados oficiales del INEGI, la variación anual del INPP en enero de 2025 fue de 7.86 por ciento, en abril de 2025 de 6.87 por ciento y en mayo de 2025 de 6.38 por ciento. La presión provenía de la sostenida fortaleza de los precios de insumos importados, del componente de servicios productivos y, en menor medida, del segmento agropecuario. Aún cuando la inflación al consumidor ya se había moderado para entonces, el INPP confirmaba un costo elevado en la cadena de oferta.
En el segundo tramo, junio a diciembre de 2025, la inflación productor desaceleró con rapidez. Para octubre de 2025 el INPP total anual registró 2.96 por ciento; en noviembre, 2.36 por ciento; y en diciembre cerró en 2.06 por ciento, con una variación mensual de 0.47 por ciento, según el comunicado del INEGI publicado a principios de 2026. La caída fue más pronunciada que la del INPC: la inflación al consumidor general cerró 2025 en 3.69 por ciento, mientras que la inflación productor se ubicó cerca de un punto porcentual por debajo.
En el tercer tramo, primeros meses de 2026, el INPP transitó por niveles muy bajos antes de un ligero repunte. En enero de 2026 la variación anual fue de 1.49 por ciento; en febrero, de 1.14 por ciento, con un avance mensual de 0.27 por ciento; y en abril de 2026 se ubicó en 2.56 por ciento, con una variación mensual de apenas 0.04 por ciento. El Boletín de Indicador 278/26 del INEGI, correspondiente al INPP de abril de 2026, documenta una composición sectorial heterogénea: los precios de las actividades primarias retrocedieron 5.36 por ciento mensual y 12.08 por ciento anual; los de las actividades secundarias avanzaron 0.20 por ciento mensual y 3.14 por ciento anual; y los de las terciarias subieron 0.19 por ciento mensual y 3.41 por ciento anual.
| Mes | INPP total anual | INPC general anual |
|---|---|---|
| Enero 2025 | 7.86 % | en convergencia |
| Mayo 2025 | 6.38 % | descendente |
| Octubre 2025 | 2.96 % | cercano a 4 % |
| Diciembre 2025 | 2.06 % | 3.69 % |
| Enero 2026 | 1.49 % | en torno a 4 % |
| Febrero 2026 | 1.14 % | en torno a 4 % |
| Abril 2026 | 2.56 % | 4.45 % |
La lectura conjunta arroja dos observaciones. La primera es que el INPP descendió más y antes que el INPC. La segunda es que el rebote de abril de 2026 en el INPP no provino de la actividad primaria —que registra deflación de doble dígito— sino del componente secundario y terciario, donde se concentra el grueso del valor agregado.
Lectura sectorial: por qué importa la composición
La caída del componente primario en abril de 2026 obedece principalmente al efecto base y a la corrección de precios agropecuarios, en particular en frutas, verduras y algunos granos básicos cuya cotización había escalado de manera atípica entre 2023 y 2024. El INPP primario, por su naturaleza estacional y su sensibilidad a choques climáticos y logísticos, suele moverse con amplitudes superiores a las del resto del indicador y arrastra puntualmente al agregado total.
El comportamiento del componente secundario es más informativo de la dinámica subyacente de costos. El boletín de abril de 2026 reporta avances mensuales de 0.34 por ciento en el sector minero, 0.96 por ciento en la construcción y 0.06 por ciento en las industrias manufactureras. La construcción es particularmente relevante porque ha mostrado durante 2025-2026 presiones persistentes en materiales metálicos, cemento y vidrio, en parte ligadas al ciclo de obra pública y a la integración con cadenas de suministro de América del Norte. Las manufacturas, por su parte, exhiben una variación contenida que refleja tanto la moderación del tipo de cambio efectivo del peso como una demanda industrial menos vigorosa.
El componente terciario, que en el INPP recoge servicios productivos —transporte de carga, almacenamiento, servicios profesionales no financieros, entre otros—, mantiene una variación anual cercana a 3.4 por ciento. Esa cifra es coherente con la persistencia que el Banco de México ha venido señalando en los servicios del INPC subyacente, donde la inflación anual de servicios se sostiene por encima del promedio histórico de la última década.
Del INPP al INPC: pass-through, asimetrías y rezagos
La literatura empírica mexicana coincide en que los movimientos del INPP no se trasladan al INPC en proporción uno a uno ni de manera instantánea. Capistrán, Ibarra y Ramos, en un documento de trabajo del Banco de México publicado en 2011, encontraron que el traspaso del tipo de cambio y de los precios productor a los precios al consumidor ha disminuido de manera sustantiva tras la adopción del régimen de objetivos de inflación. La elasticidad de largo plazo estimada en ese trabajo se ubica en torno a 0.16, sensiblemente menor a la observada en décadas previas, y la evidencia más reciente sugiere que esa transmisión se concentra en mercancías comerciables.
Esa baja elasticidad incorpora tres regularidades importantes. Primero, el traspaso no es simétrico: las alzas de precios productor se transmiten al consumidor con mayor rapidez y completitud que las bajas, fenómeno asociado a costos de menú y a estructuras de mercado con poder de fijación de precios. Segundo, el efecto es más nítido en mercancías que en servicios; estos últimos dependen en mayor medida del costo laboral y de la inflación inercial. Tercero, la transmisión es heterogénea por sector: los precios de la canasta básica alimentaria responden con mayor rapidez al INPP de productos agropecuarios que los servicios al INPP terciario.
La discrepancia observada en 2025-2026 entre un INPP en niveles bajos y un INPC que persiste por encima del rango objetivo de Banco de México durante varios meses de 2026 es consistente con este marco analítico. Aun cuando los costos de producción se moderan, los servicios al consumidor mantienen una inercia salarial y de margen que limita la traslación inmediata de la baja del INPP al INPC. Esa asimetría es uno de los argumentos que sostiene la cautela de la Junta de Gobierno en su ciclo de recortes y explica por qué la tasa de referencia ha descendido a un ritmo más pausado que el del INPP.
Usos prácticos y agenda del indicador
El INPP no es solo una métrica analítica. En el ámbito contractual, el INPP de mercancías y servicios finales se utiliza como referencia en cláusulas de ajuste de precios en obra pública, proveedurías industriales y suministros de energía o materias primas, donde el INPC resulta inapropiado por reflejar precios al consumidor. En el sistema de cuentas nacionales, el INPP opera como deflactor del valor de la producción y del valor agregado por rama, lo que lo vuelve insumo del cálculo del PIB a precios constantes y de los indicadores de actividad económica. En la política monetaria, la descomposición por destino del cuadro CA78 del Sistema de Información Económica de Banco de México permite separar presiones de costos de insumos de presiones sobre precios de venta, y la Junta de Gobierno suele referirse a ella al discutir el balance de riesgos para la inflación.
En el espacio internacional, el INPP mexicano es comparable con los Producer Price Index publicados por las oficinas estadísticas de los países OCDE a través de la base armonizada Producer Prices (MEI). El descenso pronunciado del INPP mexicano entre el segundo semestre de 2025 y los primeros meses de 2026 sitúa a México en una posición más alineada con el bloque desarrollado, en un contexto global de moderación de costos productivos.
La agenda inmediata del indicador tiene tres frentes. Primero, la consolidación de la actualización 2025 con una serie homogénea suficientemente larga para usos econométricos, lo que exige empalmes con la serie previa. Segundo, la incorporación efectiva de SCIAN 2018 y la cobertura de 170 ramas mejoran la representatividad de servicios productivos. Tercero, la articulación con la nueva canasta y ponderadores 2024 del INPC permite refinar el seguimiento del traspaso productor-consumidor, en un momento en que la política monetaria afina su comunicación sobre la persistencia de servicios.
Conclusiones
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El INPP es la métrica oficial de precios productor en México. Su actualización 2025 mantiene la base julio de 2019 = 100, renueva la canasta a 570 productos y servicios y eleva la cobertura a 170 ramas SCIAN 2018, lo que mejora su representatividad sin romper la comparabilidad histórica.
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La trayectoria 2025-2026 describe un descenso pronunciado: del pico de 7.86 por ciento anual en enero de 2025, el INPP total bajó a 2.06 por ciento en diciembre de 2025 y a 1.14 por ciento en febrero de 2026, antes de un repunte moderado a 2.56 por ciento en abril de 2026.
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La composición sectorial de abril de 2026 muestra deflación de doble dígito en actividades primarias por efecto base y persistencia moderada en secundarias y terciarias, especialmente en construcción y servicios productivos.
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El traspaso del INPP al INPC es bajo y asimétrico. La literatura empírica documenta elasticidades de largo plazo cercanas a 0.16 y una mayor transmisión al alza que a la baja, lo que ayuda a entender por qué un INPP en niveles bajos coexiste con un INPC que toma más tiempo en converger plenamente al rango objetivo.
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El INPP sigue siendo una pieza estructural del sistema mexicano de estadísticas de precios. Su uso como deflactor de cuentas nacionales, como referencia contractual y como insumo de la política monetaria sostiene su relevancia, y la actualización 2025 abre espacio para análisis más finos en los próximos años.