PIBE e ITAEE: arquitectura estadística del PIB estatal y concentración regional del crecimiento en México
Análisis del PIBE 2024 y del ITAEE del primer trimestre de 2026: arquitectura estadística del PIB estatal, concentración territorial y sectorial, y lectura de la coyuntura regional.
Contexto
La distribución geográfica del producto interno bruto es uno de los rasgos más persistentes de la economía mexicana. Once entidades federativas concentraron 66.7 % del PIB nacional en 2024 y las once restantes con menor participación no llegaron, sumadas, a un cuarto del producto. Esta configuración se explica por la geografía industrial heredada del modelo de sustitución de importaciones, la reorientación exportadora posterior al TLCAN y, en la última década, por la relocalización manufacturera vinculada al T-MEC.
Dos instrumentos estadísticos permiten seguir esa geografía con distinta oportunidad. El Producto Interno Bruto por Entidad Federativa (PIBE) ofrece la fotografía anual del valor agregado en cada estado, mientras que el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE) traduce la coyuntura al plano subnacional con un rezago aproximado de cuatro meses. Ambos productos pertenecen al Sistema de Cuentas Nacionales de México (SCNM), que en 2023 actualizó su año base de referencia de 2013 a 2018.
Arquitectura estadística en el SCNM base 2018
El SCNM sigue los lineamientos del Sistema de Cuentas Nacionales 2008 de Naciones Unidas y la metodología de contabilidad regional avalada por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Cada cinco años, el INEGI actualiza el año base para incorporar cambios estructurales de la economía: nuevas actividades, cambios de precios relativos, expansión de servicios y giros aún no capturados. La actualización del año base 2013 al año base 2018, publicada el 29 de agosto de 2023, elevó el valor agregado bruto de referencia en 2.8 % respecto a la serie anterior. La mayor parte de la revisión provino de las Industrias manufactureras, con un incremento de 18.3 %, y de Transportes, correos y almacenamiento, con 13 por ciento.
PIBE: la fotografía anual
El PIBE reporta valores anuales del PIB, de los Impuestos sobre los productos, netos (ISPN) y del Valor Agregado Bruto (VAB) para cada entidad federativa. Se difunde en dos versiones: una preliminar con desagregación por sector y otra definitiva. El Reporte de Resultados 54/25, publicado el 5 de diciembre de 2025, corresponde al ejercicio 2024.
La cobertura temática abarca la economía total, tres grandes grupos de actividades, 20 sectores según el Sistema de Clasificación Industrial de América del Norte (SCIAN) 2018, 12 subsectores manufactureros y la apertura entre minería petrolera y no petrolera. La serie detallada arranca en 2003 y existe una serie retropolada para el periodo 1980-2002.
Las fuentes principales son los Censos Económicos, los Censos de Población y Vivienda, la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM), la Encuesta Mensual de Servicios (EMS), la Encuesta Nacional de Empresas Constructoras (ENEC), la Encuesta Mensual de Empresas Comerciales (EMEC) y la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). A ellas se suman los índices de precios INPC e INPP, los registros administrativos de finanzas públicas estatales y municipales, la Estadística de la Industria Minerometalúrgica (EIMM) y los registros de empresas y unidades del Estado.
ITAEE: la lectura trimestral
El ITAEE comparte el marco conceptual y clasificatorio del PIBE, pero traslada el ejercicio al plano trimestral. Su difusión periódica comenzó en 2009 con criterios de la base 2003 del SCNM. Con el cambio a la base 2018, se actualizaron las estructuras productivas regionales y se adoptó el clasificador SCIAN 2018.
El cálculo se realiza por clase de actividad económica, con distinciones específicas para las actividades formal, informal, artesanado formal e informal y bienes para procesamiento. Se construyen índices de volumen físico por clase, se extrapolan a partir del año base 2018 y se alinean a los valores nacionales trimestrales y anuales por entidad con la técnica proporcional Denton bivariada, que preserva las variaciones de corto plazo. Las series originales se ajustan estacionalmente con el paquete X-13ARIMA-SEATS.
El ITAEE se publica, en promedio, 120 días después del trimestre de referencia, conforme al Calendario de Difusión de Información Estadística y Geográfica y de Interés Nacional. El indicador es de coyuntura y debe leerse como una tendencia direccional de la economía estatal, sujeta a revisión cuando se incorpora información definitiva de las Cuentas de Bienes y Servicios.
Estructura del PIB estatal en 2024
En 2024, el PIB nacional a precios de mercado alcanzó 33 506 847 millones de pesos corrientes, con una variación real anual de 1.4 % respecto a 2023. De ese total, la mitad se produjo en cuatro entidades: Ciudad de México (15.0 %), estado de México (9.1 %), Nuevo León (8.1 %) y Jalisco (7.5 %). Los siguientes siete estados —Guanajuato, Veracruz, Baja California, Chihuahua, Coahuila, Puebla y Sonora— aportaron cada uno entre 3.3 % y 4.5 %. En conjunto, esas once entidades concentraron 66.7 % del PIB nacional.
Composición sectorial y jerarquías estatales
El PIBE 2024 revela geografías especializadas por grupo de actividades:
| Grupo de actividades | VAB 2024 (mdp corrientes) | Entidades líderes |
|---|---|---|
| Primarias | 1 296 530 | Jalisco 14.7 %, Michoacán 10.6 %, Veracruz 7.3 %, Chihuahua 6.5 % |
| Secundarias | 10 383 262 | Nuevo León 10.5 %, estado de México 7.8 %, Jalisco 6.6 %, Coahuila 6.0 % |
| Terciarias | 19 651 440 | Ciudad de México 21.3 %, estado de México 10.1 %, Jalisco 7.5 %, Nuevo León 7.1 % |
Los servicios explican por sí solos casi seis de cada diez pesos del VAB nacional, y su distribución territorial es la más concentrada: Ciudad de México y estado de México suman 31.4 % del VAB terciario. La industria muestra un patrón distinto, con liderazgo del corredor Nuevo León-Coahuila-Chihuahua-Baja California y una participación conjunta del estado de México, Jalisco y Guanajuato. En primarias, Jalisco y Michoacán, con 25.3 % combinado, encabezan una geografía agroalimentaria más dispersa.
Dinámica interna de 2024
En términos reales y respecto a 2023, el VAB nacional creció 1.3 % en 2024: las actividades primarias subieron 0.4 %, las secundarias cayeron 0.4 % y las terciarias avanzaron 2.3 por ciento. Veintidós entidades registraron incrementos, diez retrocedieron y Baja California mostró una variación de 0.0 por ciento. Zacatecas (5.2 %), Oaxaca (5.7 %) y Durango (4.8 %) lideraron el crecimiento, mientras Campeche (-7.0 %), Tabasco (-6.7 %) y Quintana Roo (-4.1 %) sufrieron las contracciones más marcadas, con un peso destacado del ciclo petrolero y del sureste turístico. Los estados manufactureros del norte y del Bajío tuvieron desempeños dispares: Nuevo León creció 3.4 %, Guanajuato 4.0 % y Puebla 3.5 %, en contraste con Chihuahua (-1.1 %), Aguascalientes (-1.9 %) y Coahuila (-0.7 %).
La coyuntura regional: ITAEE del primer trimestre de 2026
El Boletín 437/26, publicado el 29 de julio de 2026, ofrece la lectura más reciente. Con cifras originales, la actividad económica nacional creció 0.3 % anual respecto al primer trimestre de 2025. Ese débil avance esconde una divergencia pronunciada entre entidades: doce reportaron progresos y veinte retrocedieron.
Ganadores y perdedores
Con cifras desestacionalizadas y a tasa trimestral, cinco entidades encabezaron el crecimiento: Colima (3.0 %), Michoacán (1.7 %), Baja California Sur (1.6 %), Durango (1.2 %) y Tlaxcala (1.0 %). En el otro extremo, Sinaloa (-4.5 %), Oaxaca (-3.1 %), Ciudad de México (-2.9 %), Zacatecas (-2.4 %), Tabasco (-2.1 %) y Nayarit (-2.0 %) registraron las contracciones más severas frente al cuarto trimestre de 2025. A tasa anual y con cifras desestacionalizadas, Hidalgo (8.2 %), Tamaulipas (5.3 %), Colima (3.8 %), Tabasco (3.3 %) y Puebla (3.1 %) reportaron los avances más sobresalientes.
Las cifras originales apuntan en la misma dirección: Hidalgo (7.4 %), Tamaulipas (5.2 %), Colima (4.0 %) y Tabasco (3.3 %) crecieron por encima de la media nacional, mientras Campeche (-5.2 %), Coahuila de Zaragoza (-4.7 %), Morelos (-3.1 %) y Quintana Roo (-2.9 %) retrocedieron con mayor intensidad.
Sector por sector
La composición sectorial anual del ITAEE del primer trimestre de 2026 muestra un patrón mixto. Las actividades primarias crecieron 0.4 % nacional, con avances excepcionales en Ciudad de México (32.2 %), Guanajuato (31.5 %) y Baja California Sur (30.8 %) —cifras que reflejan la base pequeña y la volatilidad natural de la muestra agropecuaria en esas entidades— y caídas importantes en Sinaloa (-16.6 %) y Jalisco (-13.9 %), estados que sí mueven la aguja nacional por su peso agroalimentario.
Las actividades secundarias retrocedieron 1.2 % anual a nivel nacional. Hidalgo (16.5 %) y Colima (16.0 %) crecieron a doble dígito, pero el bloque manufacturero exportador —Coahuila (-8.9 %), Chihuahua (-4.0 %), Ciudad de México (-4.2 %) y Aguascalientes (-5.3 %)— sufrió el peso de la volatilidad arancelaria de Estados Unidos y de la desaceleración del ciclo automotriz global. Las actividades terciarias, más resilientes, crecieron 1.0 % anual, con crecimientos moderados en la mayoría de las entidades y contracciones acotadas a Quintana Roo (-0.6 %), Nayarit (-0.5 %) y Campeche (-1.6 %).
Lectura estructural: nearshoring, dependencia y persistencia de la concentración
La superposición del PIBE 2024 y el ITAEE del primer trimestre de 2026 confirma dos hechos estilizados de larga data y matiza un tercero emergente. Primero, la concentración territorial no se ha revertido: la geografía industrial y de servicios sigue anclada en las mismas once entidades que en la década pasada. Segundo, el ciclo petrolero mantiene a Campeche y Tabasco como los estados más dependientes de una sola industria, y arrastra sus PIB estatales con la trayectoria de la producción de Pemex. Tercero, el proceso de relocalización manufacturera —el llamado nearshoring— aún no ha modificado sustancialmente la jerarquía de participaciones: Nuevo León pasó de 7.9 % del PIB nacional en 2023 a 8.1 % en 2024, un incremento marginal en términos de estructura, aun cuando el estado concentre una parte muy elevada de los proyectos anunciados de inversión extranjera directa manufacturera.
Los reportes sectoriales regionales, entre ellos la edición 26S1 de la Situación Sectorial Regional publicada por BBVA Research en abril de 2026, señalan que el ajuste industrial del primer trimestre de 2026 se explica por tres factores: la desaceleración manufacturera transmitida por Estados Unidos, la volatilidad arancelaria vinculada a la Sección 232 sobre acero y aluminio y a las reglas de origen del T-MEC, y la contracción de la inversión fija bruta observada desde el segundo semestre de 2025. La brecha entre el crecimiento anual estatal —0.3 % nacional en el ITAEE del primer trimestre— y las expectativas construidas alrededor del nearshoring durante 2023 y 2024 es uno de los datos más significativos del año.
Las limitaciones de ambos productos deben tenerse presentes. El PIBE se difunde con casi doce meses de rezago sobre el año de referencia, lo que dificulta usarlo para orientar decisiones de política pública de coyuntura. El ITAEE, aunque más oportuno, es un indicador de tendencia con revisiones sustanciales cuando se incorporan las Cuentas de Bienes y Servicios definitivas. La granularidad municipal, presente en los Censos Económicos, no está disponible en la contabilidad regional trimestral, lo que limita el análisis de aglomeraciones dentro de una misma entidad. Ninguno de los dos instrumentos captura, además, el peso de la informalidad más allá de las clases donde el propio SCNM incorpora estimaciones específicas.
Conclusiones
- La concentración territorial persiste. En 2024, once entidades explicaron 66.7 % del PIB nacional. Ciudad de México, estado de México, Nuevo León y Jalisco, con casi 40 % del producto, siguen siendo el núcleo económico del país. Ningún ciclo reciente ha modificado esta jerarquía.
- El SCNM base 2018 ordena la lectura regional del PIB. El PIBE ofrece la fotografía anual con desagregación sectorial y territorial detallada; el ITAEE, la trayectoria trimestral con rezago cercano a cuatro meses. Ambos comparten fuentes, clasificaciones y metodología, lo que permite una lectura consistente entre coyuntura y estructura.
- La coyuntura del primer trimestre de 2026 es débil y heterogénea. El crecimiento anual nacional de 0.3 % combina retrocesos en veinte entidades con avances acotados en doce. Las actividades secundarias, motor exportador del país, cayeron 1.2 % anual y concentraron la contracción en el norte manufacturero y en el sureste petrolero.
- El nearshoring aún no reordena la geografía. El desplazamiento de participación estatal observado entre 2023 y 2024 fue marginal. La verificación empírica del reordenamiento requerirá varias ediciones sucesivas del PIBE y del ITAEE, y una lectura conjunta con la Inversión Extranjera Directa, la construcción industrial y el empleo formal por entidad.
La consulta pública detallada del PIBE y del ITAEE está disponible en el portal del INEGI, en las secciones dedicadas al Sistema de Cuentas Nacionales de México y a los indicadores económicos de coyuntura.