Rendimientos reales de las AFORES: análisis comparativo 2020-2024
Evaluación quinquenal del desempeño del SAR: plusvalías, rendimiento real frente a inflación, diferencias por SIEFORE generacional y por administradora.
Contexto
El Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) atravesó entre 2020 y 2024 uno de los ciclos más exigentes desde su creación en 1997. El periodo abarcó el choque global derivado de la pandemia de COVID-19, una fase prolongada de inflación elevada que erosionó los rendimientos reales, y un cierre con cifras nominales sin precedentes. Al término de 2024, los activos administrados por las AFORES superaron 6.8 billones de pesos, equivalentes a 20.3 por ciento del Producto Interno Bruto, y las plusvalías históricas acumuladas alcanzaron 3 billones 616.7 mil millones de pesos, monto equivalente al 53.4 por ciento de los recursos administrados según el balance de la CONSAR para el cierre del ejercicio.
El presente análisis revisa el desempeño quinquenal del sistema bajo cuatro dimensiones: rendimiento nominal frente a inflación, comportamiento por SIEFORE generacional, diferencias entre administradoras e impacto residual de las comisiones. Los datos provienen de los informes trimestrales que la CONSAR remite al Congreso de la Unión y de las series oficiales del Indicador de Rendimiento Neto.
Rendimiento nominal e inflación: el ciclo 2020-2024
La trayectoria de los rendimientos reales del SAR durante el quinquenio reproduce con nitidez los choques macroeconómicos del periodo. La fase inicial de la pandemia generó la mayor minusvalía mensual en la historia del Sistema: en marzo de 2020 las AFORES reportaron pérdidas por 156 mil 450 millones de pesos en un solo mes, magnitud sin precedente desde el inicio de operaciones en 1997. La recuperación posterior fue rápida; al cierre de 2020 el sistema acumuló plusvalías superiores a 500 mil millones de pesos, neutralizando la caída inicial.
El siguiente bienio resultó adverso en términos reales. La inflación mexicana, que en marzo de 2021 se ubicó cerca de 4.67 por ciento, escaló durante 2022 hasta alcanzar 8.41 por ciento en el mes de octubre, presionada por el componente energético global y el desequilibrio post-pandemia en cadenas de suministro. En ese contexto, el rendimiento histórico anual del SAR permaneció por debajo de la inflación general durante 28 meses consecutivos, periodo documentado por la propia CONSAR. Para julio de 2023, el rendimiento histórico anual del Sistema fue 4.73 por ciento contra una inflación de 4.79 por ciento, situación de paridad que ilustra la dificultad de generar valor real en condiciones de inflación persistente.
El ejercicio 2024 marcó el punto de inflexión. La industria reportó plusvalías por 556 mil 758 millones de pesos en el año, cifra histórica del sistema y resultado del entorno favorable en mercados de renta fija mexicana, recomposición de carteras hacia activos más diversificados y normalización gradual de la inflación. El rendimiento promedio de las inversiones del SAR a 12 meses, medido en noviembre de 2024, alcanzó 13.4 por ciento. Los rendimientos nominales históricos promedio anual del Sistema se ubicaron en 10.44 por ciento y los rendimientos reales promedio anual históricos en 4.71 por ciento, según el Informe Trimestral del cuarto trimestre de 2024 remitido por la CONSAR al Congreso.
Tabla resumen del ciclo
| Año | Hito relevante | Inflación promedio aprox. |
|---|---|---|
| 2020 | Minusvalía mensual histórica en marzo (156.5 mil mdp); cierre con plusvalías superiores a 500 mil mdp | 3.4% |
| 2021 | Última vez que el rendimiento histórico superó a la inflación (marzo) | 7.4% |
| 2022 | Pico inflacionario (8.41% en octubre); rendimientos reales negativos | 7.8% |
| 2023 | Paridad rendimiento-inflación; Sistema bajo inflación 28 meses consecutivos | 4.7% |
| 2024 | Plusvalías históricas anuales (556.8 mil mdp); rendimiento 12 meses 13.4% | 4.2% |
Fuentes: CONSAR, Informes trimestrales al Congreso 2020-2024, y Banxico, Índice Nacional de Precios al Consumidor.
Rendimiento por SIEFORE generacional
El esquema de SIEFOREs Generacionales, vigente desde diciembre de 2019, organiza a los trabajadores en diez grupos según año de nacimiento. La lógica es que los trabajadores más jóvenes pueden asumir mayor exposición a renta variable —donde el horizonte largo permite absorber volatilidad— mientras que los próximos al retiro requieren inversiones más conservadoras orientadas a deuda y a instrumentos protegidos contra inflación.
La composición de carteras a 2024 confirma esta lógica. Los fondos de generaciones jóvenes mantienen porciones significativas en renta variable nacional e internacional, FIBRAs, certificados de capital de desarrollo (CKDs) y certificados bursátiles fiduciarios de proyectos e inversión (CERPIs). Las carteras de las SIEFOREs cercanas al retiro privilegian deuda gubernamental de mediano y largo plazo, junto con instrumentos protegidos contra inflación. La política de inversión vigente permite gradualidad: la diversificación se incrementa para los fondos jóvenes y se contrae conforme el trabajador se acerca a la edad de retiro.
El Indicador de Rendimiento Neto (IRN) que publica la CONSAR sintetiza el rendimiento bruto descontando comisiones, calculado sobre horizontes que van de tres a sesenta meses según la SIEFORE. Las cifras del IRN correspondientes al ejercicio 2024 confirman dos patrones. Primero, los fondos de trabajadores más jóvenes registraron los rendimientos netos más elevados: la SIEFORE de quienes nacieron a partir de 1995 alcanzó IRN cercano a 6.6 por ciento en su mejor administradora. Segundo, las diferencias entre administradoras se ampliaron en las generaciones intermedias y se redujeron en los fondos cercanos al retiro, donde la composición regulada de la cartera homogeniza los retornos posibles.
Comparativo entre administradoras
A 2024, el SAR operaba con diez administradoras: nueve privadas (Azteca, Citibanamex, Coppel, Inbursa, Invercap, Principal, Profuturo, Sura y XXI Banorte) y una pública (PensionISSSTE). El IRN publicado por CONSAR durante el ejercicio identificó a Profuturo como la administradora con mayor rendimiento neto en la SIEFORE Generacional Inicial, seguida por Inbursa. Para las generaciones cercanas al retiro, PensionISSSTE figuró entre los primeros lugares, lo que refleja tanto su menor comisión como su política conservadora de inversión.
Las diferencias en el IRN entre la administradora con mejor desempeño y la de menor en una misma SIEFORE generacional oscilaron entre 1 y 2 puntos porcentuales durante 2024. Aunque la magnitud puede parecer reducida, el efecto compuesto sobre cuarenta años de vida laboral es significativo: una diferencia anual de un punto porcentual sobre el saldo se traduce en aproximadamente 22 por ciento más de capital acumulado al final, sin considerar aportaciones adicionales. La selección de AFORE constituye, por tanto, una decisión patrimonial relevante incluso cuando se observan rendimientos aparentemente cercanos en periodos cortos.
Comisiones: el componente residual
La estructura de comisiones del SAR se ha simplificado sustancialmente durante la última década. El esquema vigente desde 2008, basado en una comisión única sobre saldo administrado, ha reducido sostenidamente su nivel promedio bajo presión regulatoria. En 2024, la comisión promedio del sistema se ubicó en 0.566 por ciento sobre saldo administrado. Todas las administradoras privadas convergieron en una tasa de 0.57 por ciento, salvo PensionISSSTE, que mantuvo 0.53 por ciento.
La homogeneización tiene una lectura económica relevante. La diferenciación entre administradoras dejó de operar por precio y se concentra ahora exclusivamente en gestión de inversiones. Para el trabajador, ello implica que el factor de selección que generaba mayor variabilidad histórica —comisiones diferenciadas— se ha neutralizado, mientras que el rendimiento bruto se vuelve la variable única de comparación entre administradoras. La consecuencia operativa es la mayor relevancia analítica del IRN frente a los antiguos comparativos por comisión.
Tamaño y peso del Sistema
El crecimiento de los activos administrados durante el quinquenio refuerza la importancia del SAR como inversor institucional. Los recursos administrados pasaron de niveles cercanos a 4 billones de pesos al cierre de 2019 a los 6.8 billones al cierre de 2024, acumulando un crecimiento por encima de 60 por ciento en términos nominales. La participación en el PIB se elevó hasta 20.3 por ciento al cierre de 2024 y continuó al alza durante 2025: el Informe Trimestral correspondiente al tercer trimestre de ese año reportó activos netos en SIEFOREs cercanos a 8 billones de pesos, equivalentes a 22.9 por ciento del PIB y con un crecimiento anual de 18.4 por ciento.
El número de cuentas individuales superó 71 millones tras un proceso de depuración realizado por la CONSAR en coordinación con las administradoras. La trayectoria refleja tanto la incorporación gradual de nuevos cotizantes como las reasignaciones derivadas de movimientos entre AFORES y de la consolidación de cuentas inactivas.
Conclusiones
- El quinquenio 2020-2024 cerró con rendimientos nominales históricos, pero con resultados reales heterogéneos: ganancias robustas en 2020 y 2024 contrastaron con un periodo prolongado entre 2021 y 2023 en que el rendimiento histórico anual estuvo por debajo de la inflación.
- La diversificación generacional cumplió su función: los fondos de trabajadores jóvenes capturaron rendimientos netos superiores en términos absolutos al permitir mayor exposición a renta variable, mientras que las carteras cercanas al retiro mostraron menor volatilidad y rendimientos más comprimidos.
- Las diferencias entre administradoras se mantienen, con un rango de hasta dos puntos porcentuales entre la mejor y la peor SIEFORE generacional. El efecto compuesto de esta brecha sobre la vida laboral del trabajador justifica el monitoreo activo del IRN.
- La homogeneización de las comisiones eliminó al precio como criterio de elección, dejando al rendimiento bruto como variable casi única de comparación entre AFORES privadas.
- El sistema consolidó su peso macroeconómico: con activos cercanos al 23 por ciento del PIB hacia finales de 2025 y plusvalías históricas equivalentes a más de la mitad del saldo administrado, el SAR es ya el principal inversor institucional doméstico.
Las series completas de rendimiento neto, plusvalías, comisiones y composición de cartera se encuentran disponibles en el portal de la CONSAR para consulta pública, incluyendo descomposición por SIEFORE, por administradora y por horizonte de inversión.