Datos

Sistema de Indicadores Cíclicos del INEGI: la brecha entre el Coincidente y el Adelantado en la lectura 2025-2026

Análisis del SIC del INEGI en 2026: metodología, componentes, trayectoria del Coincidente y del Adelantado, Reloj de los Ciclos y comparativo con la OCDE.

INEGI SIC Ciclos económicos Banxico OCDE
Por Estructura

Contexto

El Sistema de Indicadores Cíclicos (SIC) es la herramienta oficial con la que el INEGI da seguimiento a la posición de la economía mexicana dentro de su ciclo. Comenzó a publicarse en noviembre de 2010 con una metodología alineada con el sistema de Composite Leading Indicators (CLI) de la OCDE, y desde entonces se difunde con periodicidad mensual mediante un boletín, un tablero interactivo y el Reloj de los Ciclos Económicos de México.

En julio de 2026 su lectura resulta particularmente relevante por la aparente contradicción entre sus dos componentes. El Indicador Coincidente, que refleja el estado presente de la economía, se ubica por debajo de su tendencia de largo plazo pese a siete meses consecutivos de mejora; el Indicador Adelantado, que anticipa los puntos de giro, se sitúa por arriba de esa misma tendencia y acumula 14 meses al alza. La divergencia coincide con un primer trimestre de 2026 que se contrajo en términos reales y con un ciclo monetario de Banxico ya en descenso. Este texto describe la arquitectura del SIC, su lectura reciente y las limitaciones que conviene tener presentes al interpretarlo.

Arquitectura del Sistema de Indicadores Cíclicos

Origen y adopción de la metodología OCDE

De acuerdo con la ficha metodológica publicada por el INEGI en el Boletín 69/26 del 5 de febrero de 2026, el SIC “inició su publicación en noviembre de 2010” y adoptó el marco de la OCDE para preservar comparabilidad internacional y estandarizar el análisis del ciclo. La segunda edición del documento Metodología para la construcción del Sistema de Indicadores Cíclicos del INEGI, de 2015, formaliza esa filiación. El diseño se ubica dentro del enfoque de growth cycle, que estudia las desviaciones respecto a la tendencia de largo plazo, y no del ciclo clásico, que estudia niveles absolutos.

La OCDE, por su parte, actualiza cada mes su base de datos de Composite Leading Indicators e incluye a México dentro del panel de países cuyo ciclo se sigue de manera continua. En la práctica, el SIC del INEGI es la contraparte doméstica y con mayor detalle informativo del CLI que la OCDE publica para México, con la diferencia de que el instituto mexicano añade indicadores de mercado interno y del sector externo que el CLI global no incorpora.

Los dos indicadores compuestos y sus componentes

El SIC se organiza en torno a dos indicadores compuestos. El Indicador Coincidente sintetiza el estado corriente de la actividad económica. Está integrado por seis series: el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), el Indicador Mensual de la Actividad Industrial, el Índice de Ingresos por Suministro de Bienes y Servicios al por menor, los Asegurados Trabajadores Permanentes en el IMSS, la Tasa de Desocupación Urbana (con comportamiento inverso al ciclo) y las Importaciones Totales.

El Indicador Adelantado busca anticipar los puntos de giro del Coincidente. Lo integran también seis variables: la Tendencia del Empleo en las Manufacturas, el reactivo de “momento adecuado para invertir” del Indicador de Confianza Empresarial manufacturero, el Índice de Precios y Cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores en términos reales, el Tipo de Cambio Real Bilateral México-Estados Unidos (con comportamiento inverso), la Tasa de Interés Interbancaria de Equilibrio (también con comportamiento inverso) y el Standard & Poor’s 500. La mezcla combina indicadores de expectativas empresariales, precios financieros y variables externas relevantes para la actividad exportadora mexicana.

Filtro Hodrick-Prescott y ciclo de crecimiento

La transformación de las series originales al componente cíclico se realiza mediante la aplicación reiterada del filtro Hodrick-Prescott. El INEGI describe el procedimiento en dos etapas: primero se calcula la tendencia de largo plazo y se obtiene el componente cíclico por diferencia respecto a la serie desestacionalizada y corregida por observaciones atípicas; después se aplica el filtro nuevamente al componente cíclico para eliminar variabilidad de corto plazo. Los ciclos resultantes se estandarizan para igualar volatilidades y el indicador compuesto se obtiene como el promedio de los cambios mensuales.

El resultado se lee con referencia a una línea horizontal en 100 puntos, que representa la tendencia de largo plazo. Un valor por encima significa expansión respecto a la tendencia; un valor por debajo, desviación negativa. El signo del cambio mensual completa la ubicación en una de las cuatro fases del ciclo: expansión, desaceleración, recesión y recuperación. El Coincidente se publica dos meses después del periodo de referencia y el Adelantado uno, lo que explica por qué el boletín de febrero de 2026 reportó datos del Coincidente para noviembre de 2025 y del Adelantado para diciembre del mismo año.

Lectura del ciclo 2024-2026

Trayectoria del Indicador Coincidente

El Boletín 69/26 muestra una recuperación lenta y sostenida del componente cíclico del Coincidente a lo largo de 2025. Los cambios mensuales publicados por el INEGI permiten reconstruir la trayectoria del último año:

MesDiferencia mensual (puntos)
Diciembre 2024-0.08
Enero 2025-0.07
Febrero 2025-0.05
Marzo 2025-0.04
Abril 2025-0.04
Mayo 2025-0.04
Junio 2025-0.04
Julio 2025-0.04
Agosto 2025-0.03
Septiembre 20250.00
Octubre 20250.02
Noviembre 20250.03

El corte de noviembre de 2025 dejó al Coincidente en 99.6 puntos, todavía por debajo de la tendencia de largo plazo. La descomposición reportada por el instituto indica que el impulso vino sobre todo de la actividad industrial y del IGAE, cuyos componentes cíclicos dejaron de restar; en contraste, el mercado laboral formal captado por la Tasa de Desocupación Urbana y por los asegurados permanentes en el IMSS aportó menos que en los años previos.

En julio de 2026 las cifras divulgadas por el INEGI ubicaron al Coincidente en 99.8 puntos en abril, con un cambio mensual de +0.05 respecto a marzo. Ese dato encadenó siete meses consecutivos de mejora y llevó al indicador a su nivel más alto desde abril de 2025, aunque persistió por debajo del umbral de 100 puntos.

Trayectoria del Indicador Adelantado

El Adelantado presenta una lectura más favorable. En el Boletín 69/26 se documentó su ubicación por arriba de 100 durante los últimos meses de 2025, con un cambio mensual de +0.09 puntos en diciembre y un valor de 100.7. Los datos publicados en julio de 2026 mostraron que la serie llegó a 100.9 puntos en mayo, con un incremento mensual de +0.08 y una racha de 14 meses consecutivos al alza, la mayor observada desde 2022.

El impulso del Adelantado en 2025 provino sobre todo de tres frentes. El componente bursátil mexicano, medido por el IPyC en términos reales, aportó de forma sistemática entre 0.11 y 0.15 puntos mensuales. El S&P 500 estadounidense pasó de restar -0.19 en febrero a sumar +0.19 en agosto, en línea con la recuperación de los mercados globales. La tasa TIIE, que entra al indicador con signo inverso, dejó de restar a partir del segundo semestre de 2025 conforme Banxico comenzó a distender su postura. En dirección opuesta, la Tendencia del Empleo en Manufacturas y el reactivo de “momento adecuado para invertir” del Indicador de Confianza Empresarial continuaron restando puntos, reflejo del deterioro de la inversión fija y de las expectativas industriales frente a la incertidumbre arancelaria.

La lectura de julio de 2026 en el Reloj de los Ciclos

El Reloj de los Ciclos Económicos que el INEGI publica en su portal traduce los valores del SIC en un plano cartesiano de cuatro cuadrantes. La combinación observada en julio de 2026 —Coincidente por debajo de 100 pero con signo positivo, Adelantado por arriba de 100 también con signo positivo— corresponde a una fase de recuperación para el primero y de expansión para el segundo. En términos operativos, la economía todavía no habría regresado a su tendencia de largo plazo, pero el sistema de señales anticipadas apuntaría a que lo haga en los próximos trimestres.

La lectura conserva, en cualquier caso, un carácter descriptivo y no cuantifica la magnitud del cambio, tal como advierte el propio boletín. El INEGI recuerda que el sistema “no establece la magnitud del cambio” y que el uso del filtro Hodrick-Prescott sujeta a los últimos meses a revisiones cuando se incorpora información adicional.

Contraste con la coyuntura macroeconómica

La divergencia entre Coincidente y Adelantado a mediados de 2026 se produce contra el telón de fondo de una economía real todavía débil. El Boletín 93/26 del INEGI, publicado el 22 de mayo de 2026, ubicó al PIB del primer trimestre en una contracción trimestral desestacionalizada de 0.6 por ciento, mejor a la estimación oportuna de -0.8 por ciento, pero cuarta desaceleración anual consecutiva desde 2021. La actividad industrial acumuló variaciones anuales negativas en los tres primeros meses del año y la inversión fija bruta encadenó más de una docena de contracciones consecutivas.

En el frente monetario, Banco de México cerró su ciclo de recortes el 7 de mayo de 2026 con una tasa objetivo de 6.50 por ciento, tras un descenso escalonado desde el máximo de 11.25 por ciento alcanzado en marzo de 2023. Esa distensión monetaria explica una parte del impulso reciente del Adelantado, pues alivia la TIIE que entra al índice con signo inverso; también incide, aunque de manera menos directa, en las condiciones de financiamiento que subyacen al IPyC y a la confianza empresarial.

Los pronósticos privados y multilaterales para el crecimiento del PIB en 2026 se ubican en un rango de entre 1.1 y 1.8 por ciento, con Banco Mundial y Banxico en el extremo bajo y BBVA Research más cerca del alto. Las estimaciones son consistentes con lo que sugiere el SIC: el Adelantado apunta a un cambio de tendencia, pero la magnitud del rebote sería modesta. Gabriela Siller, del Banco Base, resumió esa lectura al observar que la economía “podría mostrar mayor dinamismo” pero que persisten factores de riesgo asociados a la revisión del T-MEC, a la debilidad de la inversión privada y al menor gasto público.

Alcance y limitaciones metodológicas

El SIC es una herramienta descriptiva y no un modelo de pronóstico. Aporta señales de posición dentro del ciclo y de la dirección probable del siguiente movimiento, pero no cuantifica cuánto crecerá o caerá la actividad. Dos limitaciones prácticas merecen destacarse.

La primera es el margen de revisión del componente cíclico. El filtro Hodrick-Prescott es sensible a los datos más recientes, por lo que las observaciones de los últimos meses se ajustan cuando se incorpora información adicional. La gráfica 4 del Boletín 69/26 ilustra cómo el trazo de la serie a noviembre de 2025 modificó ligeramente la lectura de octubre de ese mismo año.

La segunda es la disponibilidad de rezagos de anticipación estables. Los puntos de giro del Indicador Adelantado han antecedido a los del Coincidente entre tres y diez meses en los ciclos observados desde 1980, con rezagos que la propia metodología reconoce que pueden cambiar. La historia registrada por el INEGI documenta anticipaciones de diez meses en 1981, de siete en 2003, de nueve en 2007 y de cuatro en 2009. Extrapolar esas magnitudes al ciclo actual, con estructuras productivas y financieras distintas, requiere cautela.

A ello se suma que el sistema depende de series subyacentes que también se revisan. El IGAE y el IMAI se ajustan cada mes al recibir información definitiva y las Importaciones Totales están sujetas a los procesos de cierre aduanal. Los indicadores no financieros del Adelantado, como la Tendencia del Empleo en Manufacturas y el reactivo de “momento adecuado para invertir”, proceden de encuestas de opinión con muestras acotadas.

Conclusiones

  1. El SIC ofrece la lectura oficial más completa del ciclo económico mexicano y su compatibilidad metodológica con la OCDE lo convierte en el referente doméstico para el análisis del growth cycle.
  2. En julio de 2026, el sistema muestra una divergencia informativa relevante: el Coincidente se ubica todavía por debajo de su tendencia de largo plazo, mientras que el Adelantado la supera y encadena su racha más larga desde 2022.
  3. La divergencia sugiere una transición hacia la recuperación, sin cuantificar su intensidad. La lectura es consistente con los pronósticos privados y multilaterales que ubican el crecimiento del PIB en 2026 entre 1.1 y 1.8 por ciento.
  4. La distensión monetaria de Banxico y la recuperación de las variables externas —S&P 500 y BMV en términos reales— explican una parte del impulso del Adelantado. Los componentes ligados a la inversión y al empleo manufacturero siguen restando puntos.
  5. La lectura del SIC debe interpretarse con cautela, tanto por el margen de revisión asociado al filtro Hodrick-Prescott como por la variabilidad histórica del rezago de anticipación del Adelantado respecto al Coincidente.

La combinación de un Adelantado en su nivel más alto de los últimos cuatro años con un Coincidente que aún no regresa a la tendencia de largo plazo captura, con precisión y sin necesidad de retórica, el estado actual de la economía mexicana: mejora, pero sin señales todavía de una expansión sólida.

Compartir